Los futuros del café cerraron el 14 de julio en 327 centavos de dólar por libra, un aumento de 33.8% frente a los 244.40 centavos registrados el 9 de junio. La cotización llegó hasta 363.95 centavos el 6 de julio, antes de retroceder alrededor de 10% desde ese máximo.
El movimiento confirma que el mercado comenzó a pagar una mayor prima climática, pero también que continúa expuesto a correcciones pronunciadas.
En Brasil, El Niño suele generar condiciones más secas y calientes en algunas regiones productoras. La falta de lluvia puede perjudicar la floración y el desarrollo de los frutos, aunque los daños dependen del momento, la duración y la intensidad del fenómeno.
El efecto tampoco es igual en todas las zonas. Mientras algunas pueden enfrentar sequía, otras podrían recibir precipitaciones excesivas que retrasen la cosecha, afecten la calidad del grano o compliquen el transporte.
StoneX prevé que una cosecha brasileña récord amplíe la disponibilidad y ejerza presión a la baja sobre los precios. No obstante, los bajos inventarios, el retraso de la recolección, la venta lenta de los productores y los riesgos relacionados con El Niño podrían mantener elevadas las cotizaciones durante el corto plazo.
"El café tiene una historia dividida, por lo que una variedad más expuesta al clima adverso y otra más protegida por buenas cosechas recientes", señaló Campos.
El trigo sube más de 11% en menos de tres semanas
Los futuros del trigo rojo suave de invierno, conocido como SRW por sus siglas en inglés, también han avanzado.
El contrato cerró el 14 de julio en 644 centavos de dólar por bushel, frente a 578.25 centavos el 26 de junio. El incremento fue de aproximadamente 11.4% en menos de tres semanas y colocó la cotización cerca de los 649 centavos alcanzados el 28 de abril, el máximo de la serie de 2026.
A diferencia del cacao, el mercado mundial de trigo todavía muestra una oferta relativamente cómoda gracias a las cosechas de Rusia y Ucrania. No obstante, existen riesgos en Estados Unidos, Australia, Argentina y Brasil.
La cosecha estadounidense de trigo de invierno fue estimada como la menor desde 1965 por la sequía en las Planicies. En Australia, El Niño suele estar asociado con condiciones más secas, mientras que en Argentina y el sur de Brasil el riesgo principal es el exceso de lluvia durante las etapas finales del cultivo.
StoneX calcula que la producción australiana podría caer más de 26% en el ciclo 2026-2027, a menos de 27 millones de toneladas. En Argentina, la cosecha podría bajar 23.4%, hasta 21.3 millones, después del récord del periodo anterior.
El impacto sobre los precios dependerá de si las pérdidas pueden ser compensadas por otros exportadores. La producción global todavía podría ser la segunda mayor de la historia, pero el margen para absorber problemas simultáneos en varias regiones se ha reducido.
El azúcar también se recupera desde sus mínimos
Los futuros del azúcar también han repuntado desde sus mínimos recientes, aunque el movimiento ha sido mucho menor que el observado en el cacao. La recuperación todavía no muestra una presión comparable con la de otros productos porque la abundante oferta de Brasil y los flujos comerciales excedentes continúan limitando las alzas.
El riesgo climático se concentra principalmente en India y Tailandia, donde condiciones más secas podrían reducir los rendimientos de la caña.
El comportamiento del azúcar demuestra que El Niño no produce un efecto automático ni idéntico en todas las materias primas. El precio depende también de los inventarios iniciales, el tamaño de las cosechas, la demanda y la capacidad de otros países para compensar las pérdidas.
No obstante, Renato Campos advierte que "el azúcar, en cambio, se mueve más por decisiones de política pública que por el clima, así que conviene no meterlo en el mismo saco".