“Una aceleración de las liberaciones coordinadas de reservas por parte de la IEA y un mayor uso de rutas alternativas de exportación podrían ayudar a limitar las presiones sobre la oferta”, señaló el directivo de Infinox.
Wall Street abre a la baja por petróleo y bonos
La Bolsa de Nueva York abrió en terreno negativo, presionada por el incremento de los energéticos y de los rendimientos de los bonos del Tesoro. En las primeras operaciones, el Dow Jones perdía 0.34%, el Nasdaq retrocedía 0.46% y el S&P 500 cedía 0.37%.
El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años se mantenía cerca de 5.35%, próximo a máximos de 24 años. Las tasas de largo plazo subieron ante la posibilidad de que el encarecimiento de la energía prolongue las presiones inflacionarias y obligue a la Reserva Federal a mantener una política monetaria restrictiva.
Las minutas de la reunión de septiembre mostraron que la mayoría de los integrantes de la Fed considera probable otro aumento de tasas antes de finalizar el año. Sin embargo, el mercado mantiene como escenario principal una pausa en octubre y concentra sus apuestas de incremento en diciembre.
Las tasas elevadas presionan a las acciones porque encarecen el financiamiento de empresas y consumidores, además de reducir el valor presente de las utilidades esperadas, particularmente en compañías tecnológicas y otros sectores con valuaciones altas.
El peso resiste y la BMV intenta recuperarse
El peso mexicano se mantenía estable a pesar del fortalecimiento internacional del dólar y del incremento de la aversión al riesgo. A las 8:38 horas de Ciudad de México, el tipo de cambio se ubicaba en 17.9696 pesos por dólar, ligeramente por debajo de las 17.9791 unidades registradas al cierre anterior.
El S&P/BMV IPC subía cerca de 0.30%, a 64,848.39 puntos, con datos retrasados de las 8:03 horas. El principal índice de la Bolsa Mexicana de Valores acumulaba un rendimiento de 9.96% en 2026.
El petróleo más caro tiene efectos mixtos para México. Puede favorecer los ingresos por exportaciones petroleras, pero también eleva los costos de combustibles, transporte y producción, lo que complica la trayectoria de la inflación y las decisiones de Banco de México.