El fenómeno fue tan rápido que no solo se replicó la idea, también la ejecución. Las publicaciones siguieron un mismo código visual, esto es, un supuesto "Comunicado Oficial" con el que cada marca anunciaba, en tono solemne y humorístico, que dejaría de utilizar palabras en inglés mientras se disputara el encuentro entre México e Inglaterra.
A partir de ahí, cada marca llevó el concepto a su propio territorio. Las empresas con nombres en inglés fueron las que más jugaron con su identidad. H-E-B pidió que, hasta el lunes, los consumidores la llamen "Ei Chi Bi". OfficeMax se convirtió en "Oficina Máxima".
Super Salads pasó a ser "Super Ensaladas"; The Food Box anunció que temporalmente sería "La Caja de Comida"; Carl's Jr. decidió presentarse como "Carlitos", mientras que Tim Hortons firmó como "Timoteo Hortiz", aclarando incluso que "la h es muda".
American Eagle no cambió de nombre, pero sí de vocabulario. La marca de ropa informó que los outfits serían "atuendos", el denim se convertiría en "mezclilla" y los jeans pasarían a llamarse "pantalones vaqueros", rebautizándose además como "El Águila Americana".
Otras marcas encontraron el humor dentro de sus propios productos. KitKat abrió la discusión sobre cómo traducir su histórico eslogan Have a Break, proponiendo opciones como "Date una pausa", "Date un descansito", "Date un coyotito" o "Date un ratito".
La Vaka anunció que suspendía temporalmente la salsa inglesa para servir únicamente salsas mexicanas, mientras que Lala aseguró que "hasta el té inglés lo sabe: sin leche, no juega".
Simi Pet Care llevó la conversación a las mascotas. La cadena del Dr. Simi informó que durante el partido las razas inglesas también serían atendidas únicamente en español: "Aquí no es 'woof' ni 'sit'; aquí es 'guau' y 'sentado'".
Las automotrices aprovecharon uno de los juegos de palabras más naturales de la jornada. Mitsubishi Motors anunció que durante el encuentro no utilizaría la "llave inglesa" en sus talleres, una idea que también retomó Nissan en algunas de sus agencias.
Grupo Azor anunció que sus bolígrafos Pin Point pasarían a llamarse "Punto de Alfiler" y que los marcadores Signal serían "Señal". Ninja pidió que, temporalmente, sus electrodomésticos fueran llamados "Tiburón", mientras que Seven cambió su identidad por "Siete".
Innovasport también se rebautizó como "Innovadeporte" y Pastes Kiko's se sumó con una de las adaptaciones más regionales al informar que, durante el partido, sus tradicionales pastes serían conocidos como "los pastes de Francisco".
Office Depot recuperó una de sus campañas más recordadas para presentarse como "Depósito de Oficina", mientras que Wingstop cambió temporalmente su nombre por "Paradero de Alitas" y sustituyó palabras como wings, boneless, dips y delivery por "alitas", "sin huesito", "aderezos" y "a domicilio".
Cinépolis llevó el juego a la cartelera al rebautizar títulos como Spider-Man por "Hombre Araña", Toy Story por "Historia de Juguetes" y Hot Dog por "jocho", además de pedir a los asistentes que no usaran la palabra spoiler.
Starbucks también se unió al movimiento al transformarse en "Café de la Sirena", demostrando que el fenómeno ya trascendió a una industria o categoría específica y terminó por contagiar prácticamente a todo el ecosistema de marcas.
Aunque no todas las marcas tuvieron que cambiar algo. Corona aprovechó precisamente esa ventaja para recordar que su nombre se pronuncia igual en cualquier idioma. "Nos unimos al operativo, pero no tenemos nada que cambiar", publicó la cervecera.
OXXO y Coppel siguieron una idea similar: ambas señalaron que ya son marcas con identidad mexicana, aunque aprovecharon la conversación para reforzar ese atributo.
Así, lo que comenzó como un juego entre aficionados terminó convirtiéndose en un ejercicio colectivo de marketing en tiempo real. Si hace unos días el "¿Y si sí?" mostró cómo las marcas podían apropiarse de una conversación nacida en las redes sociales, el "No inglés" hizo que más de 20 marcas compartieron un mismo código creativo, adaptándolo a su personalidad, sus productos y su forma de hablar con los consumidores.