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La renuncia del ministro de salud de Reino Unido llega en el peor momento

Matt Hancock fue sorprendido violando las restricciones para prevenir los contagios de COVID-19, lo que lo obligó a dimitir mientras los casos diarios de la enfermedad aumentan.
lun 28 junio 2021 11:59 AM
Matt Hancock ha estado en el centro de la lucha del gobierno de Reino Unido contra el COVID-19, apareciendo rutinariamente en televisión para decirle a la gente que siga reglas estrictas y defender a su departamento contra las críticas a su respuesta a la crisis.
Matt Hancock ha estado en el centro de la lucha del gobierno de Reino Unido contra la pandemia, apareciendo rutinariamente en televisión para decirle a la gente que siga reglas estrictas.

Este episodio podrá causar un déjà vu en algunos mexicanos. El rostro más visible de la estrategia de un gobierno contra el COVID-19 es captando violando las medidas que él mismo ha pregonado desde el inicio de la pandemia. Sin embargo, en el caso de Reino Unido, el caso terminó en una renuncia.

El ministro de salud de Reino Unido, Matt Hancock, renunció el sábado 26 de junio después de ser sorprendido violando las restricciones por el COVID-19 al besar y abrazar a una asistente en su oficina, un hecho que enfureció a sus colegas y a ciudadanos británicos que han estado viviendo bajo encierro.

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La renuncia de Hancock llega en el peor momento posible, pues los casos diarios de COVID-19 están aumentando en todo el país, lo que lo pone en riesgo de vivir una nueva ola de la pandemia.

En el último escándalo en sacudir al gobierno de Boris Johnson, que ha visto una de las cifras más altas de muertes por la pandemia de coronavirus, Hancock, de 42 años, escribió al primer ministro británico para anunciar su dimisión, diciendo que había decepcionado al pueblo británico.

Desde que el periódico Sun publicó el viernes fotos del ministro —que está casado— abrazando a una mujer a la que había designado para un cargo público diseñado para examinar el desempeño de su cartera, un número cada vez mayor de sus colegas legisladores conservadores le pidieron en privado que renuncie.

Hancock ha estado en el centro de la lucha del gobierno de Reino Unido contra la pandemia, apareciendo rutinariamente en televisión para decirle a la gente que siga reglas estrictas y defender a su departamento contra las críticas a su respuesta a la crisis.

Un mal momento para cambiar de ministro

La partida de Hancock obligó a Boris Johnson a elegir un nuevo ministro de Sanidad para el Reino Unido, Sajid Javid, quien tomó este domingo la riendas de la estrategia británica contra la pandemia.

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Javid llega Sanidad con la incógnita de cómo abordará la desescalada de las restricciones. Una facción del Partido Conservador presiona al primer ministro, Boris Johnson, para que reabra la economía por completo cuanto antes, mientras que desde otros ámbitos le reclaman cautela.

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La hoja de ruta del Ejecutivo establece el próximo 19 de julio como la fecha en la que espera retirar todas las restricciones sociales para evitar contagios, un paso que tuvo que retrasarse ya un mes ante el avance del virus.

Tres semanas antes de esa fecha, el ritmo de la vacunación en el Reino Unido continúa siendo elevado. El 61.2 % de la población adulta ya cuenta con la pauta completa de una vacuna (32.2 millones de personas), mientras que el 83.7% ha recibido por lo menos una inyección (44 millones).

En los siete días previos al sábado se registraron en el país 98,460 contagios, un 54.4 % más que en los siete anteriores, y 119 muertes, un 60.8 % más, mientras que el número de personas hospitalizadas con COVID-19 avanzó un 10.3 % y asciende a 1,505, un nivel similar al de finales de abril.

El responsable del grupo científico que asesora al hobierno sobre virus respiratorios (NERVTAG), Peter Horby, afirmó el domingo que las el Ejecutivo no debe "precipitarse" a la hora de levantar las restricciones.

Aseguró, con todo, que algunos datos son "alentadores", a pesar del incremento en las infecciones.

"Definitivamente estamos viendo unas tasas de contagio cada vez más altas, pero también unos niveles mucho menores de hospitalización", afirmó Horby en una entrevista con la BBC.

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"Ese vínculo (contagios y hospitalizaciones) es mucho, mucho más débil, y eso es algo fantástico, aunque no está completamente roto. A medida que veamos más infecciones, también veremos más hospitalizaciones", alertó.

Andrew Marr, uno de los presentadores estrella de la BBC, reveló mientras entrevistaba a Horby que en las últimas semanas ha sufrido COVID-19 a pesar de estar vacunado con la pauta completa.

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"¿Simplemente he tenido mala suerte?", preguntó Marr al experto. "Creo que sí", respondió Horby, que recalcó que las vacunas "son realmente muy efectivas para evitar hospilizaciones y muertes, aunque menos para prevenir infecciones".

Hancock es investigado

El gobierno ha avanzado que abrirá una investigación interna para determinar cómo se filtraron a la prensa las fotografías del anterior ministro de Sanidad.

Según The Sunday Times, las imágenes provienen de una cámara oculta en una alarma contraincendios en el despacho ministerial cuya existencia Hancock desconocía. El diario indica "se cree que la cámara fue colocada allí hace pocos meses", si bien no concreta quién la podría haber instalado.

Johnson había dicho el viernes que ha aceptó la disculpa de Hancock y consideró el asunto cerrado.

"Se lo debemos a las personas que se han sacrificado tanto en esta pandemia para ser honestos cuando los hemos defraudado, como lo hice yo al violar las normas", dijo Hancock en su carta, mientras que Johnson respondió diciendo que lamentaba la situación.

"Debería estar inmensamente orgulloso de su servicio", escribió. "Estoy agradecido por su apoyo y creo que su contribución al servicio público está lejos de terminar", declaró.

El director de Política del tabloide The Sun, que publicó el viernes las imágenes, afirmó el domingo en una entrevista que proceden de un "confidente" que estaba "preocupado" por la actividad del ministro y decidió que "merecían una audiencia más amplia"

The Sun mostró a Hancock besando a su asistente en su oficina el mes pasado, en un momento en el que estaba en contra de las reglas para que las personas tuvieran contacto íntimo con alguien fuera de su hogar.

Un caso que se repite

Una polémica similar ocurrió en México en marzo de 2021. El subsecretario de salud y prevención del gobierno de México, Hugo López-Gatell, fue captado dando un paseo en la Condesa, un concurrido barrio de la Ciudad de México, sin cubrebocas y cuando aún convalecía de COVID-19.

"Lo que sí es que me volví a hacer la prueba hoy (11 de marzo), y vuelvo a salir positivo, esto quiere decir que tengo carga viral lo suficientemente alta para ser contagioso. Por tanto, aunque tengo el alta médica, no tengo el alta epidemiológica”, dijo en una conferencia de prensa López-Gatell el mismo día que las imágenes fueron difundidas en redes sociales.

Ese no fue el primer escándalo que el zar anticovid mexicano enfrentó. Meses antes, en diciembre de 2020, México atravesaba una de las peores etapas de la pandemia, cuando los contagios marcaban récords y los hospitales estaban al borde la saturación. Una de las principales recomendaciones del gobierno mexicano era evitar salir, a menos que fuera estrictamente necesario, y esperar para poder tomar unas vacaciones.

A pesar de dar este tipo de consejos sus conferencias, López-Gatell fue captado en un restaurante en Puerto Escondido, Oaxaca, uno de los destinos turísticos más visitados en el país, durante las fiestas decembrinas.

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, reiteró su apoyó al subsecretario y alabó su trabajo para mantener a raya la pandemia en las dos ocasiones, a pesar de que el país latinoamericano ocupa el cuarto lugar en muertes por COVID-19, solo superado por Estados Unidos, Brasil e India.

El caso de Hancock, sin embargo, no es único en el mundo. En abril de 2020, el entonces ministro de Salud de Nueva Zelanda, David Clark, decidió romper la estricta cuartentena que reinaba en el país oceánico para pasar un fin de semana en la playa. Al desatarse la polémica, Clark presentó su dimisión ante la primera ministra neozelandesa Jacinda Ardern.

"En un momento en que pedimos a los neozelandeses que hagan sacrificios históricos, decepcioné al equipo. He sido un idiota", dijo Clark en una conferencia de prensa.

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Nueva Zelanda ha sido reconocido como el país con el mejor manejo de la pandemia.

Con información de Reuters y EFE

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