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Joe Biden recibe una Cumbre por la Democracia, ¿de qué se trata?

El presidente de Estados Unidos ha convocado a una reunión para que los líderes "anuncien nuevos compromisos, reformas e iniciativas” contra el autoritarismo y la corrupción.
jue 09 diciembre 2021 05:04 AM
Cumbre por la Democracia (El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, reacciona a una nevada mientras camina al Marine One en la Casa Blanca).
Joe Biden recibe la Cumbre de la Democracia en un momento en el que la democracia en Estados Unidos está en crisis.

El presidente de Estados Unidos alojará durante este jueves y el viernes 10 de diciembre una Cumbre por la Democracia, un evento al que ha excluido a varios países de América Latina. Además de las ausencias esperadas —Cuba, Venezuela y Nicaragua—, los gobiernos del Triángulo Norte de Centroamérica, Haití y Bolivia no fueron invitados al encuentro.

Estas ausencias pueden crear un "club de los buenos" y otro de los malos, lo cual sería "contraproducente" para los intereses estadounidenses y la propia democracia en la región, estiman expertos.

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Esto es lo que sabemos sobre la primera Cumbre por la Democracia

Qué es la Cumbre por la Democracia

El presidente estadounidense celebra el jueves y el viernes una Cumbre por la Democracia virtual a la que ha invitado a más de 100 gobiernos, así como a destacados activistas, periodistas, líderes del sector privado y otros miembros de la sociedad civil.

La idea es que sirva de plataforma para que los líderes "anuncien nuevos compromisos, reformas e iniciativas" de acuerdo con tres pilares: la defensa de la democracia contra el autoritarismo, la lucha contra la corrupción y el respeto de los derechos humanos, de acuerdo con información del Departamento de Estado.

Sobre la manera en que los compromisos alcanzados durante el encuentro serán materializados, el gobierno estadounidense apuntó que invitará el próximo año a la cumbre presencial a aquellos que cumplan con las promesas adquiridas.

"Los gobiernos autoritarios están activamente trabajando para sembrar división y desconfianza en las democracias. La crisis que encaramos es real", señaló Antony Blinken, secretario de Estado de Estados Unidos, en una artículo de opinión publicado este miércoles en el diario USA Today .

Por primera vez en la historia, EEUU aparece en las "democracias en retroceso"

Blinken destacó que la cumbre, uno de cuyos ejes será el combate a la corrupción, reúne a un amplio "espectro" de países, que incluye "a democracias sólidas con otras que han retrocedido".

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¿Qué países están invitados?

A ese foro asistirán 110 gobiernos de todo el mundo, así como miembros de la sociedad civil y del sector privado, con una sesión de los jefes de Estado, que será auspiciada por el presidente Joe Biden, y otra temática, con la presencia de representantes gubernamentales y no gubernamentales.

En la lista de invitados sobresalen especialmente las ausencias de China y Rusia, dos de los grandes adversarios globales de Estados Unidos y quienes han criticado frontalmente la convocatoria.

Tampoco están invitados países europeos como Polonia y Hungría, así como miembros de la OTAN como Turquía.

Ocho países de las Américas han quedado excluidos de este cónclave, que será virtual debido a la pandemia. Se trata de Venezuela, Nicaragua, Cuba, Bolivia, El Salvador, Honduras, Guatemala y Haití, a los que no se les ha enviado una invitación.

"Es muy probable que su ausencia de la cumbre sea contraproducente tanto para los intereses de Estados Unidos como para la democracia en la región", declaró a la AFP Michael Shifter, presidente del Diálogo Interamericano.

Los excluidos pueden interpretar que Estados Unidos aplica la política del 'si no estás conmigo estás contra mí' y desembocar en dos clubes, "el de las democracias y los demás", afirma Christopher Sabatini, investigador de Chatham House.

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"Si no se maneja con cautela, puede crear dos bloques", sin que cada uno de ellos tenga necesariamente afinidad ideológica, de modo que "el club de los buenos obtendría beneficios diplomáticos y reconocimiento en la Casa Blanca, y luego estarían los otros", explica.

En el caso de América Latina, llama la atención que se quedara fuera el Triángulo Norte de América Central —Guatemala, Honduras y El Salvador— todos ellos prioritarios en la política estadounidense para abordar las causas principales de la migración.

El martes, el gobierno estadounidense reconoció su preocupación acerca de los esfuerzos anticorrupción y el Estado de derecho en Guatemala, Honduras y El Salvador, cuando explicó por qué no ha invitado a estos países centroamericanos a la Cumbre por la Democracia.

"Respecto a algunos de estos países (Guatemala, Honduras y El Salvador), tenemos varias preocupaciones acerca de la dirección de los esfuerzos por la ley y la gobernanza, y contra la corrupción”, Uzra Zeya, subsecretaria de Democracia y Derechos Humanos del Departamento de Estado, en una conferencia de prensa. "Desde luego les alentamos a que hagan más”, agregó.

La funcionaria señaló que habría "deseado" que algunos de estos países participasen en la cumbre, pero subrayó que "el foco del encuentro es trabajar con aquellos gobiernos que han demostrado su disposición a avanzar y realizar compromisos en estas áreas”.

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Shifter estima que se debe a que "Biden parte de la base de que hay demasiada corrupción y debilitamiento de las instituciones democráticas" en esos países centroamericanos "y por supuesto lleva razón”.

Sin embargo, "sus gobernantes saben que la situación es tan grave o más en otros países de la región que fueron invitados, como Brasil, y observan que la democracia es más frágil de lo que muchos pensaban en Estados Unidos", añade.

Las críticas de China y Cuba

Estados Unidos no ha invitado al gobierno de Venezuela, que considera una dictadura, pero sí a Juan Guaidó, el líder opositor a Nicolás Maduro, que a su vez ha incluido a opositores de otros países en su delegación oficial, como la nicaragüense Berta Valle y la cubana Rosa María Payá.

El gobierno cubano criticó el domingo la iniciativa del Biden. El ministro cubano de Exteriores, Bruno Rodríguez, aseguró en Twitter que esta convocatoria "selectiva" demuestra tan sólo la "debilidad" de Estados Unidos y su aislamiento internacional.

"La convocatoria selectiva a una cumbre que dice ser sobre democracia es muestra de debilidad de Estados Unidos, incapaz de encarar en la ONU el desprestigio y aislamiento de su política exterior", afirmó el canciller.

El director general para Estados Unidos en el Ministerio cubano de Exteriores, Carlos de Cossio, agregó por su parte en esta misma red social que la iniciativa estadounidense es un "ejercicio estéril", que solo va a evidenciar "la falacia de la 'democracia' estadounidense.

“Estados Unidos, donde la democracia es virtual, celebrará una cumbre también virtual dedicada al tema. La lista caprichosa de invitados muestra que se trata de un ejercicio demagógico. No resolverá ninguno de los problemas importantes del mundo, ni limpiará la política exterior desprestigiada de Estados Unidos", añadió en otro mensaje en Twitter.

China ha criticado, por su parte, la inclusión de Taiwán en la lista de invitados a la Cumbre, ya que demuestra que los políticos estadounidenses no son "lo suficientemente sinceros" en sus relaciones con China.

El responsable de negocios de la embajada china en Madrid, Yao Fei, rechazó en declaraciones a la agencia EFE que conceptos como el de "la democracia" sean usados como "una herramienta política, para atacar a otros países o interferir en sus asuntos internos”.

"El hecho de invitar a Taiwán a este foro ha puesto de manifiesto que el gobierno, o los políticos norteamericanos, no son suficientemente sinceros porque, por un lado han reiterado su compromiso con una sola China pero, por otro, no dejan de ofrecer espacio internacional para que las fuerzas independentistas taiwanesas hagan sus actos secesionistas", recalcó Yao.

Y esto "es objeto del firme rechazo del gobierno" de Beijing que lidera Xi Jinping, agregó el responsable democrático.

Taiwán se gobierna de manera autónoma desde 1949, cuando los comunistas derrotaron a los nacionalistas en la guerra civil y estos últimos se replegaron a la isla, continuando con un régimen dictatorial hasta la culminación de la transición a la democracia en los años 1990.

En todo este tiempo, la isla ha mantenido el nombre de República de China y la simbología bajo la que los nacionalistas chinos gobernaron también el territorio de la actual República Popular antes de su derrota en la guerra civil, aunque con la democracia surgieron voces que apuestan por romper con ese pasado y declarar formalmente la independencia bajo el nombre de Taiwán.

En 1979, Washington rompió sus relaciones diplomáticas oficiales con Taipéi en favor de Pekín, aunque siguió manteniendo lazos con Taiwán a través de su embajada 'de facto' en la isla, llamada Instituto Estadounidense en Taiwán.

¿Democracia en retroceso en Estados Unidos?

De acuerdo con la información de la Cumbre, la democracia en el mundo esta en riesgo.

“La democracia y los derechos humanos están bajo amenaza en todo el mundo. Las democracias —sea que estén en transición o hayan sido establecidas hace décadas—confrontan serios retos dentro y fuera de sus fronteras.

Biden quiere mostrar que la democracia aún es un sistema de gobierno útil. Pero lo hace en un momento en el que el sistema democrático estadounidense atraviesa fuertes cuestionamientos.

De acuerdo con el listado de Libertad en el Mundo 2021 de la organización Freedom House, Estados Unidos es una democracia solida con una enorme tradición de Estado de derecho que se ha ido erosionando, sin embargo, en los últimos años.

“En años recientes, sus instituciones democráticas han sufrido una erosión, reflejada en la presión partidista en los procesos electorales, el mal funcionamiento del sistema de justicia criminal, políticas nocivas sobre inmigración y solicitantes de asilo, y crecientes disparidades en la riqueza, las oportunidades económicas y la influencia política”, indica Freedom House.

Uno de los hallazgos clave de 2020 fue el rechazo de Donald Trump a los resultados de las elecciones del 3 de noviembre, cuando el demócrata Jose Biden ganó las elecciones. Desde la Casa Blanca, Trump atacó la legalidad de las leyes electorales de los estados y esparció falsas teorías de la conspiración sobre un fraude electoral de gran escala.

“Sus afirmaciones fueron constantemente rechazadas por las autoridades electorales, abrumadoramente desestimadas por los tribunales estatales y federales, y no lograron detener la votación formal del Colegio Electoral en diciembre, pero fueron repetidas por numerosos políticos republicanos”, recuerda la organización.

El día de la certificación de los resultados por el Congreso de Estados Unidos, el 6 de enero de 2021, una turba de seguidores de Trump irrumpió en el Capitolio, obligando a retrasar la sesión. El asaltó provocó la muerte de cinco personas, incluida una manifestante y un oficial de policía.

Con información de AFP y EFE

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