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100 días de la invasión de Rusia a Ucrania. Estas son las claves

La “operación militar especial” que Moscú lanzó contra su vecino ha dejado varios miles de muertos, millones de desplazados y ha arrastrado a la economía global. Esto es lo más destacado.
vie 03 junio 2022 07:05 AM
Se cumplen 100 días de la guerra entre Ucrania y Rusia
La guerra y las sanciones occidentales impuestas en respuesta a la invasión del 24 de febrero están teniendo un enorme impacto en la economía mundial.

La tensión entre Rusia y Ucrania, que aumentó lentamente desde agosto del año pasado, estalló finalmente el 24 de febrero. Muy temprano, Vladimir Putin anunció el inició de una “operación militar especial para liberar Ucrania”, que en realidad se trata de una invasión a su país vecino.

A diferencia de otros conflictos similares iniciados pro Rusia, como la anexión de Crimea en 2014 o la intervención militar a Georgia para reclamar las regiones de Osetia del Sur y Abjasia, que duraron apenas unas semanas, la invasión rusa a Ucrania se ha prolongado por 100 días, que se cumplen hoy.

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Durante ese tiempo, las acciones militares rusas han provocado graves consecuencias. Varias ciudades ucranianas han quedado reducidas a escombros, millones de personas han dejado sus hogares y miles de personas, entre soldados rusos y ucranianos y civiles, han muerto en las hostilidades.

Estas son algunas de las claves para entender cómo se ha desarrollado el conflicto.

Los momentos más importantes de la guerra Rusia-Ucrania

24 de febrero:

Al amanecer (hora local de Moscú), el presidente ruso Vladimir anuncia una "operación militar" en Ucrania para defender a las "repúblicas" separatistas autoproclamadas del este de ese país, cuya independencia había reconocido tres días antes.

Las fuerzas terrestres rusas penetran en territorio ucraniano desde Rusia y desde Bielorrusia.

La ofensiva provoca indignación internacional. La Unión Europea (UE) informa que financiará la compra y entrega de armas a Ucrania, una primicia. Estados Unidos anuncia 2,300 millones de dólares de ayuda militar.

Occidente comienza a aplicar sanciones económicas cada vez más duras contra Rusia.

28 de febrero:

Se celebran las primeras negociaciones entre Rusia y Ucrania.

Putin exige que Crimea sea reconocida como un territorio ruso, la "desnazificación" del gobierno ucraniano y que Ucrania tenga un "estatus neutral". Desde hace meses, Moscú exige garantías de que los de Kiev nunca entrarán en la OTAN.

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2 de marzo:

Las tropas rusas llegan a Járkov, segunda ciudad de Ucrania. En el sur, los rusos toman la ciudad de Jersón.

8 de marzo:

El presidente estadounidense Joe Biden decreta un embargo sobre el gas y el petróleo rusos.

10 de marzo:

Los líderes de los 27 países de la UE descartan una adhesión rápida de Ucrania al bloque, reclamada por el presidente Volodimir Zelenski, al tiempo que abren la puerta a vínculos más estrechos.

21 de marzo:

La UE denuncia "un gran crimen de guerra" en Mariúpol, un puerto estratégico en el Mar de Azov.

Decenas de miles de personas quedan varados en la ciudad sitiada, donde las fuerzas rusas bombardean un teatro y una maternidad.

24 de marzo:

La OTAN decide reforzar sus defensas en el flanco oriental y equipar a Ucrania contra la amenaza química y nuclear.

25 de marzo:

Ante la resistencia de los ucranianos, Rusia anuncia que se va a concentrar en la "liberación del Donbás".

2 de abril:

Ucrania anuncia que retomó el control de la región de Kiev tras la retirada de las fuerzas rusas, que convergen hacia el este y el sur.

En varias localidades cerca de Kiev, entre ellas Bucha, el descubrimiento de decenas de cadáveres de civiles provoca fuertes reacciones internacionales.

8 de abril:

Un misil mata a 57 personas que querían huir de la guerra en la estación de Kramatorsk, en el este de Ucrania.

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14 de abril:

Los ucranianos afirman haber alcanzado con misiles al crucero Moskva, buque insignia de la flota rusa del Mar Negro. Según Moscú, el barco se hundió a causa de un incendio provocado por la explosión de municiones.

21 de abril:

Vladimir Putin reivindica la conquista de Mariúpol, aunque unos 2,000 militares ucranianos, atrincherados en la acería Azovstal junto a un millar de civiles, continúan resistiendo.

27 de abril:

El ejército ucraniano reconoce un avance ruso en el este, con la conquista de varias localidades en la región de Járkov y el Donbás.

3 de mayo:

Fuerzas rusas y prorrusas lanzan un "poderoso asalto" contra la acería Azovstal.

8 de mayo:

Sesenta personas son consideradas desaparecidas tras el bombardeo de una escuela en la región de Lugansk.

18 de mayo:

Suecia y Finlandia presentan sus solicitudes de adhesión a la OTAN.

19 de mayo:

El Congreso estadounidense aprueba una ayuda de 40,000 millones de dólares para apoyar el esfuerzo de guerra ucraniano.

20 de mayo:

El G7 promete 19,800 millones de dólares para mantener a flote las cuentas públicas de Kiev.

Ese mismo día, Rusia anuncia que tomó el control de Azovstal. Según Kiev, 90% de Mariúpol está destruido y al menos 20,000 personas murieron.

En el este, las ciudades de Severodonetsk y Lyssytchansk constituyen el último foco de resistencia ucraniana en la región de Lugansk.

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23 de mayo:

Un tribunal de Kiev condena a un soldado ruso a prisión perpetua en el primer juicio por crímenes de guerra desde el inicio de la invasión.

Un golpe económico

La guerra y las sanciones occidentales impuestas por la invasión del 24 de febrero tienen un enorme impacto en la economía mundial.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) considera que la invasión de Rusia a Ucrania será un lastre para la economía global. "El horizonte se ha oscurecido”, dijo la directora gerente del organismo, Kristalina Georgieva, en una conferencia en el Foro de Davos, que se celebró la última semana de mayo.

"Estamos experimentando un choque en los precios de los productos básicos, en particular de los alimentos", que se están disparando a un nivel sin precedentes, afirmó.

En abril, la institución con sede en Washington rebajó su previsión de crecimiento mundial a 3.6% este año debido a las "ondas sísmicas" de la guerra en la economía, lo que supone un descenso de 0.8 puntos porcentuales respecto a las previsiones anteriores.

Estos son los sectores que más se han visto afectados.

Energía: petróleo y gas

Las personas en el Reino Unido y Europa ya están pagando precios altos por la energía y el combustible.

Hasta ahora, el conflicto entre Rusia y Ucrania los ha elevado aún más y ha provocado que el precio del petróleo toque máximos en casi 14 años, mientras que los precios mayoristas del gas se han más que duplicado.

Si los precios de la gasolina se mantienen en ese nivel, los analistas de energía advirtieron que las facturas de combustible de los hogares en el Reino Unido podrían llegar a las 3,000 libras esterlinas al año.

De acuerdo con BBC News Business, los precios promedio de la gasolina en el Reino Unido han alcanzado repetidamente máximos históricos, con el último precio en 155 peniques y el diésel en 161 peniques.

Rusia es el segundo mayor exportador de petróleo crudo y el mayor exportador de gas natural del mundo, que es vital para calentar hogares, propulsar aviones y llenar de combustible los automóviles.

Moscú amplió el martes 31 de mayo sus cortes de gas a Europa y Gazprom anunció que cortará el suministro a varios países "no amistosos" que se han negado a aceptar el esquema de pago de rublos por gas de Moscú.

La medida del gigante ruso del gas es la última represalia a las sanciones occidentales impuestas a Moscú tras su invasión de Ucrania el 24 de febrero, lo que ha intensificado su batalla económica con Bruselas y ha hecho subir los precios del gas en Europa.

Gazprom dijo que había cortado por completo el suministro de gas al comerciante de gas neerlandés GasTerra. Más tarde afirmó que también interrumpirá a partir del 1 de junio los flujos de gas a la danesa Orsted y a Shell Energy por su contrato de suministro de gas a Alemania, después de que ambas dejaron de pagar en rublos.

Moscú ya había interrumpido el suministro de gas natural a Bulgaria, Polonia y Finlandia alegando su negativa a pagar en rublos, una exigencia realizada en respuesta a las sanciones occidentales que han aislado a Rusia.

Los cortes de suministro han disparado los precios del gas, ya de por sí elevados, acelerando la inflación y llevando a gobiernos y empresas europeas a buscar fuentes alternativas y la infraestructura necesaria para gestionarlas, como las unidades flotantes de almacenamiento y regasificación.

El 30 de mayo, la Unión Europea anunció que llegó a un acuerdo para reducir las importaciones de petróleo ruso en 90% para finales de año, la respuesta más dura del bloque a la invasión.

Cereales: trigo y maíz

Con el control de algunos de los mayores puertos marítimos de Ucrania y de las rutas marítimas críticas del Mar Negro, Rusia ha bloqueado las exportaciones agrícolas ucranianas y ha agravado la crisis alimentaria mundial.

Rusia y Ucrania representan conjuntamente casi un tercio del suministro mundial de trigo, mientras que los de Moscú es también un exportador clave de fertilizantes y Ucrania uno importante proveedor de maíz y aceite de girasol.

Ucrania tiene 20 millones de toneladas de cereal bloqueadas en su territorio y sus exportaciones han caído de 5 millones de toneladas al mes antes de la guerra a entre 200,000 y 1 millón de toneladas.

"Los precios mundiales del trigo se disparan y son los países frágiles y las poblaciones vulnerables los que más sufren", agregó la política alemana, quien aludió a alzas en el precio del pan de 70% en Líbano y envíos a Somalia bloqueados.

Como señal de un posible avance, la agencia de noticias Interfax citó al Ministerio de Defensa ruso diciendo el jueves que los buques que transportan grano podrán salir de los puertos ucranianos del Mar Negro a través de "corredores humanitarios", con Moscú dispuesto a garantizar su seguridad.

El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ucraniano, Oleg Nikolenko, dijo antes que Kiev estaba trabajando con socios internacionales en una solución respaldada por las Naciones Unidas.

Desplazados y refugiados: las consecuencias humanitarias

Los ucranianos que han dejado su país desde la invasión rusa del 24 de febrero ascendieron a 6.8 millones con datos hasta el 31 de mayo, con lo que la crisis de refugiados se ha convertido en la más grave, superando a la de Siria, de acuerdo con los datos de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR).

A los 6.8 millones de refugiados, en su mayoría mujeres, niños y ancianos, se unen otros 8 millones de desplazados internos en Ucrania, por lo que la guerra ha obligado a dejar su hogar a cerca de 15 millones, la tercera parte de la población nacional.

ACNUR aclara que unos 2.2 millones de ucranianos han vuelto a entrar en su país desde el inicio de la invasión, aunque señala que en muchos casos se trata de viajes de ida y vuelta (gente que visita familiares o va a comprobar el estado de sus propiedades) que no indican un flujo estable de regresos a Ucrania.

Polonia es el país que ha acogido más refugiados ucranianos en la crisis (3.6 millones), mientras que cerca de un millón arribaron a Rumanía (algunos de ellos tras pasar antes por Moldavia) y otros 970,000 se desplazaron a Rusia.

Las salidas de Ucrania han bajado en las últimas semanas y están lejos de las masivas olas de refugiados de febrero y marzo, pero todavía se cuentan por varios miles al día.

Es la peor crisis de refugiados que vive Europa desde el final de la Segunda Guerra Mundial (1939-45).

Con información de AFP, EFE y Reuters

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