Publicidad

Síguenos en nuestras redes sociales:

Publicidad

Reino Unido vive una ola de huelgas y estas son las claves

El país europeo vive su peor episodio de agitación laboral desde el gobierno de Margaret Tatcher, lo que pone en aprietos al gobierno de Rishi Sunak.
mar 24 enero 2023 05:02 AM
La gente protesta frente al Servicio de Ambulancias de Londres durante una huelga de trabajadores de ambulancias debido a una disputa con el gobierno sobre los salarios, en Londres, Gran Bretaña, el 23 de enero de 2023.
People protest in front of the London Ambulance Service during a strike by ambulance workers due to a dispute with the government over pay, in London, Britain January 23, 2023. REUTERS/Henry Nicholls

El Reino Unido lleva meses sufriendo repetidas huelgas en innumerables sectores de la economía, encabezados por la logística y los servicios postales, ante una inflación de 11% y una grave crisis del costo de la vida.

Se trata del episodio de agitación laboral desde que la conservadora Margaret Thatcher estaba en el poder en la década de 1980.

Publicidad

Enfermeros, paramédicos, personal de las fuerzas fronterizas, trabajadores de correos, el transporte, la educación y otros sectores se han declarado en huelga, enfurecidos por una inflación que alcanza máximos de 40 años.

Las huelgas han afectado a cientos de miles de trabajadores y han interrumpido repetidamente servicios clave como la sanidad y el transporte ferroviario.

El gobierno del primer ministro Rishi Sunak ha sido acusado se inacción y de no tomarse en serio las negociaciones con los sindicatos.

Esto es lo que sabemos sobre las huelgas

¿Por qué hay tantas huelgas en Reino Unido?

Las huelgas siguen a más de 10 años de estancamiento salarial y el trauma de la pandemia. En la mayoría de los sectores que se han ido a huelga el reclamo es por un aumento salarial que iguale o supere la inflación.

Sin embargo, el gobierno ha declarado que no puede permitirse otorgar estos aumentos salariales a los trabajadores del sector público en este momento.

La paralización se da en momentos que el primer ministro, Rishi Sunak, y el ministro de Finanzas, Jeremy Hunt, le hacen frente al faltante de 50,000 millones de libras (57,000 millones de dólares) en las finanzas públicas.

El caso del sector sanitario es especialmente dramático. La huelga llega en un momento en que el venerado Servicio Nacional de Salud (NHS) lleva años sufriendo una financiación insuficiente.

Según el Royal College of Nursing (RCN), los sueldos cayeron 20% en términos reales desde 2010.

 

Responsables de la sanidad pública británica aseguraron en septiembre que algunas enfermeras comenzaron a saltar comidas para alimentar y vestir a sus hijos y tenían dificultades para pagar los crecientes costos de transporte.

De acuerdo con el RCN, hay 47,000 puestos de enfermería sin cubrir en Inglaterra, en parte debido a "la mala remuneración”.

Muchos enfermeras —mayoritarias— y enfermeros europeos, encabezados por los españoles, abandonaron el Reino Unido a raíz del brexit, que puso fin al sistema que les permitía contabilizar su experiencia británica en sus países de origen.

Esto agrega presión y estrés a un personal desbordado por las largas listas de espera en el NHS.

A finales de septiembre, 7.1 millones de personas estaban a la espera de ser atendidas, un nivel que no se veía desde al menos agosto de 2007, cuando se creó este indicador.

Casi una quinta parte de estos pacientes lleva más de un año esperando, aunque el número de personas que esperan más de 18 meses disminuyó casi 60% en un año, detalla el NHS.

Sin embargo, los datos muestran que no hay tregua en los servicios de urgencias, con un aumento del número de personas que esperan más de 12 horas para obtener una cama.

¿Qué sectores están en huelga?

Tras una primera huelga histórica en diciembre, las enfermeras reanudaron los paros en Inglaterra el miércoles para reclamar aumentos salariales frente el disparado costo de la vida y mejores condiciones en una sanidad pública marcada por la falta de efectivos.

 

Las enfermeras realizaron en diciembre una huelga nacional sin precedentes en los 106 años de historia del sindicato. La semana pasada, los sindicatos de enfermeras aprobaron nuevos paros para el 6 y 7 de febrero.

Un sondeo de Ipsos mostró la simpatía de 82% de encuestados por estas profesionales, 57% culpa al gobierno de la situación.

Este lunes los conductores de ambulancias —que incluyen a paramédicos y telefonistas—realizaban una nueva huelga y han anunciado que se integraran a la protesta de las enfermeras programada para el próximo mes.

Los profesores de Inglaterra y Gales harán huelga varios días a partir del 1 de febrero para exigir mejoras salariales.

"El sindicato declara siete días de huelga en febrero y marzo", anunció el National Union Education en Twitter tras la votación de sus afiliados.

En Inglaterra, más de 90% de los profesores que participaron en la votación lo hicieron a favor de la huelga, informó el mayor sindicato de profesores del país.

"Ha sido una decisión muy difícil para nuestros miembros. No quieren ir a la huelga. Quieren estar en las aulas haciendo lo que mejor saben hacer, enseñar y animar a niños y jóvenes. Pero este es nuestro último recurso", añadió el sindicato.

Los diferentes sindicatos de ferrocarriles prosiguen también sus protestas, que no han cesado desde el verano, perturbando las fiestas navideñas y el retorno a la actividad en el nuevo año.

Los trabajadores de correos y hasta la policía fronteriza protagonizaron huelgas en las últimas semanas.

 

¿Cómo ha respondido el gobierno?

Hasta ahora, el gobierno británico había adoptado un tono firme, rechazando las peticiones de mejoras salariales y recurriendo al ejército para paliar la ausencia de los huelguistas.

El jueves 5 de enero, el gobierno británico anunció que presentará "rapidamente" un proyecto de ley para instaurar servicios mínimos en sectores como la sanidad, los bomberos, el personal de ambulancias y los trabajadores ferroviarios.

Sunak invocó "el derecho de los trabajadores a seguir adelante con sus vidas" sin tener que sufrir las "importantes perturbaciones" causadas desde hace meses por la multiplicación de paros.

"Por eso introducimos nuevas leyes, en línea con países como Francia, Italia, España, para asegurarnos de que tenemos un mínimo de seguridad en áreas críticas como el servicio de bomberos, el servicio de ambulancias, para que incluso en caso de huelga sepan que su salud está protegida", afirmó.

El gobierno ha acusado a los trabajadores sanitarios en paro de poner en peligro a los pacientes.

"No son los sindicatos los que están incumpliendo los niveles mínimos de servicio: es la desastrosa gestión del NHS por parte de este gobierno la que lo ha llevado al punto de ruptura”, dijo la secretaria general de Unite —uno de los sindicatos detrabajadores de ambulancias— Sharon Graham, en un comunicado.

El ministro de la Salud, Steve Barclay, consideró "muy decepcionante" la movilización de este lunes y reivindicó las medidas impulsadas para garantizar la seguridad de los pacientes, en un comunicado emitido el domingo por la noche.

"No hubo la mínima propuesta en las últimas cinco semanas", le respondió la secretaria general Graham.

Las organizaciones sindicales piden que el primer ministro británico, el conservador Rishi Sunak, asuma las riendas de las negociaciones, al considerar que el ministro Barclay no tiene "la autoridad" para alcanzar un acuerdo.

Aunque el responsable de Salud habló de "unas discusiones constructivas" con los sindicatos, estos advirtieron que mantendrán las huelgas hasta que el ejecutivo escuche sus propuestas.

Con información de Reuters y AFP

Publicidad
Publicidad