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Jacinda Ardern, la primera ministra que gobernó una Nueva Zelanda en crisis

Su respuesta al tiroteo en dos mezquitas y su manejo de la pandemia de covid-19 la convirtieron en un ícono de la política progresista en todo el mundo.
jue 19 enero 2023 12:01 PM
La primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Ardern, sonríe en una foto previa al Consejo Europeo en Bruselas.
Jacinda Ardern fue electa primera ministra de Nueva Zelanda en 2017. Con solo 37 años de edad en aquel momento se convirtió en la gobernante más joven desde 1856.

Jacinda Ardern prometió un "optimismo implacable" como primera ministra de Nueva Zelanda, pero al anunciar el jueves su inesperada renuncia admitió que la intensa exigencia del puesto terminó por desgastarla.

Conteniendo las lágrimas, Ardern dijo que habían sido cinco años y medio difíciles como primera ministra y que era humana y necesitaba dar un paso al lado.

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"Esperaba encontrar la manera de prepararme no sólo para otro año, sino para otro mandato, porque eso es lo que requiere este año. No he sido capaz de hacerlo", dijo Ardern, de 42 años, en una rueda de prensa.

"Sé que tras esta decisión se debatirá mucho sobre cuál ha sido la llamada 'verdadera' razón (...) Lo único interesante es que, después de seis años de grandes desafíos, soy humana", continuó. "Los políticos somos humanos. Damos todo lo que podemos, durante todo el tiempo que podemos, y luego llega el momento. Y para mí, es el momento”.

El estrés se hizo evidente en los últimos meses, como cuando Ardern mostró una rara pérdida de compostura al ser captada en un micrófono llamando a un político opositor "estúpido arrogante”.

Los hechos que marcaron el gobierno de Jacinda Ardern

Ardern fue electa primera ministra en 2017 y en su tumultuoso primer mandato enfrentó el peor ataque terrorista en la historia neozelandesa, una mortal erupción volcánica y la pandemia del covid-19.

Con solo 37 años de edad en aquel momento se convirtió en la gobernante más joven desde 1856 y un ícono mundial de las políticas progresistas. En su cargo, llevó adelante una apasionada campaña por los derechos de la mujer y por el fin de la pobreza infantil y la desigualdad económica en el país.

La gobernante dijo el jueves estar orgullosa de las acciones de su gobierno para hacer más asequibles las viviendas, enfrentar el cambio climático y la pobreza infantil.

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"Y lo hicimos mientras respondíamos a algunas de las mayores amenazas a la salud y el bienestar económico de nuestro país desde la Segunda Guerra Mundial", aseguró.

Un año después se convirtió en la segunda primera ministra en el mundo en dar a luz estando en el cargo, después de la paquistaní Benazir Bhutto en 1990. Su hija Neve debe comenzar a ir a la escuela este año.

Con solo 18 meses en el cargo, un supremacista blanco armado disparó contra dos mezquitas en Christchurch durante las oraciones del viernes, dejando a 51 musulmanes muertos y 40 heridos.

Su respuesta certera y compasiva al ataque de odio definió la imagen de la carismática líder de centroizquierda alrededor del mundo.

Ardern calificó rápidamente los atentados de "terrorismo" y se vistió con un hiyab al reunirse con la comunidad musulmana un día después del ataque, diciéndoles que todo el país estaba "unido en el dolor”.

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Ardern se vistió con un hiyab al reunirse con la comunidad musulmana un día después del ataque en Christchurch, diciéndoles que todo el país estaba "unido en el dolor”.

La primera ministra fue elogiada por su rápida respuesta política al tiroteo, incluyendo la adopción de reformas a las leyes de armas y la presión para que las redes sociales enfrentaran el discurso de odio.

Después de Christchurch, nuevamente debió ofrecer consuelo al país cuando hizo erupción el volcán White Island, que dejó 21 muertos y decenas más con graves quemaduras.

Durante la pandemia, Ardern urgió constantemente a los neozelandeses a ser "amables", llamando a enfrentar el coronavirus como "un equipo de cinco millones" de personas.

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El público neozelandés la apoyó enfáticamente, eligiéndola para un segundo período de tres años en octubre de 2020.

Su propuesta electoral se centró fuertemente en el éxito de su gobierno en contener la pandemia del coronavirus.

La vida en Nueva Zelanda en general volvió a la normalidad tras una serie de confinamientos estrictos.

Sin embargo, su popularidad ha declinado ante la creciente desconfianza hacia el gobierno, el deterioro económico, la creciente inflación y el temor a un aumento en los índices de criminalidad, lo que ha causado un el repunte de la oposición conservadora.

Los orígenes de Jacinda Ardern

Ardern creció en el interior de la Isla Norte, donde su padre era agente de policía. Dice que la pobreza que vio allí moldeó su credo.

Aunque fue formada como mormona, abandonó la fe en su juventud por la postura de esa iglesia contra al homosexualidad.

Carrera política

Tras estudiar comunicaciones, Ardern comenzó su carrera política en el gabinete de la primera ministra Helen Clark, antes de ir al Reino Unido para servir como asesora del gobierno de Tony Blair.

Fue electa al Parlamento en 2008 y en marzo de 2017 se convirtió en líder laborista, aunque aseguró entonces que no era ambiciosa.

Ardern pasó de ser lo que ella calificó como una "nerd política" a primera ministra en una ola de "Jacindamanía", luego de convertirse en líder laborista siete semanas antes de las elecciones de 2017.

La sucesión

La votación del Partido Laborista neozelandés para elegir a su nuevo líder tendrá lugar el domingo, y el ganador será primer ministro hasta las próximas elecciones generales. El mandato de Ardern como líder concluirá a más tardar el 7 de febrero y se celebrarán elecciones nacionales el 14 de octubre.

Los analistas apuntan a varios ministros de Ardern como posibles candidatos, entre ellos el ministro de Educación y Policía, Chris Hipkins, y la ministra de Justicia, Kiri Allen.

Aunque las últimas encuestas indican que una coalición de los partidos de centroderecha National y Act ganarán los comicios, Ardern aseguró que ese no es el motivo de su renuncia.

"No me voy porque crea que no podemos ganar la próxima elección, sino porque creo que podemos (ganar) y lo haremos", afirmó en la reunión en Napier, en la costa este del país.

Reacciones a su renuncia

Líderes mundiales expresaron su aprecio por Ardern.

El primer ministro canadiense, Justin Trudeau, dijo: "La diferencia que ha marcado es inconmensurable”.

El primer ministro holandés, Mark Rutte, sostuvo que habían intercambiado mensajes de texto el jueves y agregó: "Creo que es una líder formidable, en Nueva Zelanda, pero también en la región y en la ONU”.

Por su parte, la presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, señaló que entendía la decisión de Ardern de dimitir: “Creo que es una líder brillante y una mujer muy valiente”.

"Ha demostrado que la empatía y la perspicacia son poderosas cualidades de liderazgo", declaró el jueves el primer ministro australiano, Anthony Albanese.

Con información de AFP y Reuters

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