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Nicaragua, el tema que divide a la izquierda latinoamericana

Colombia y Chile han sido los únicos países de la región que han condenado la decisión del régimen de Daniel Ortega de quitar la nacionalidad a más de 300 disidentes.
jue 23 febrero 2023 06:51 PM
En esta foto de archivo tomada el 9 de enero de 2023, el presidente de Chile, Gabriel Boric (a la derecha) habla con su contraparte de Colombia, Gustavo petro, durante un comunicado después de su renión en el paplacio presidencial de La Moneda en Santiago, Chile.
Los gobiernos de Colombia y Chile han manifestado su rechazo a las decisiones del gobierno de Nicaragua.

La ola represiva en Nicaragua y el despojo de nacionalidad a más de 300 opositores ordenado por el gobierno de Daniel Ortega plantea una disyuntiva a gobiernos de izquierda en América Latina, varios de los cuales han vacilado a la hora de condenarlo.

Ocho días después del anuncio de quitar la nacionalidad a 94 personas, la mayoría de ellas en el exilio, y dos semanas después de desterrar a 222 personas hacia Estados Unidos, solo los gobiernos de Chile y de Colombia han condenado abiertamente estas decisiones del gobierno nicaragüense.

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Aunque los gobiernos de México y Argentina también han ofrecido acoger como nacionales a los afectados por la medidas del régimen sandinista, no han hecho una critica directa a Daniel Ortega o a este tipo de medidas, como el destierro y la persecución a la oposición.

El 9 de febrero el gobierno de Nicaragua liberó a 222 presos políticos, los expulsó a Estados Unidos y les retiró la nacionalidad. Una semana después, Managua despojó de ciudadanía a 94 disidentes que en su mayoría ya están residiendo en el extranjero. A todos ellos España ofreció la nacionalidad.

Entre los afectados figuran la exprecandidata presidencial Cristiana Chamorro, la excomandante guerrillera Dora María Téllez; el novelista y exvicepresidente del país Sergio Ramírez, así como la escritora Gioconda Belli.

Boric, la gran voz crítica desde la izquierda

El presidente de Chile, Gabriel Boric, calificó de dictador a su homólogo de Nicaragua, Daniel Ortega, tras solidarizarse con opositores despojados de su nacionalidad nicaragüense.

"No sabe el dictador que la patria se lleva en el corazón y en los actos, y no se priva por decreto. No están solos!", señaló el mandatario chileno en un mensaje publicado el sábado 18 de febrero.

La Cancilleria chilena ya expresó el jueves 16 de febrero su condena a la decisión del gobierno de Ortega de quitarle la nacionalidad a 94 opositores nicaragüenses en el exilio.

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"Cada día más" Nicaragua se convierte "en una dictadura totalitaria, donde se persigue cualquier tipo de disidencia", dijo entonces la canciller chilena, Antonia Urrejola.

Boric "ha asumido una postura contundente y ética ante la situación más dramática en América Latina en derechos humanos en los últimos 30 años", mientras que a los "demás presidentes latinoamericanos de izquierda, la ideología les pesa más que la realidad”, señala Michael Shifter, expresidente de Diálogo Interamericano, con sede en Washington.

No es la primera vez que Boric critica a Ortega. Desde que llegó al poder, el 11 de marzo de 2022, el presidente chileno ha expresado su desacuerdo con el régimen nicaragüense en diversos escenarios internacionales.

"Para sus bases más radicales, condenar a Ortega podría ser interpretado como un alineamiento con Washington, lo cual sigue siendo una cuestión sensible", apuntó Shifter.

El martes, el gobierno de Chile ofreció la residencia y nacionalidad a los apátridas nicaragüenses.

"El gobierno de Chile arbitrará los medios legales necesarios para ofrecerles la debida protección internacional, que les permita residir en el país y obtener la nacionalidad chilena, según las normas constitucionales y legales que la regulan", indicó la Cancillería chilena en un comunicado. "El gobierno de Chile pone a disposición esta alternativa para quienes han sido injustamente expatriados de Nicaragua y voluntariamente decidan tomarla".

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La escritora Gioconda Belli, una de los nicaragüenses a los que se les arrebató la nacionalidad, dijo este jueves que aceptará la ciudadanía chilena.

"Tengo muchísimos amigos y gente que quiero en Chile. Y por eso voy a tomar la nacionalidad chilena. Si hay otro país que siento con todo mi corazón como cercano es Chile", dijo la autora de La mujer habitada, en un audio enviado a la radio Cooperativa.

Belli, quien reside en España, agradeció al presidente Boric y a la canciller Antonia Urrejola por ese gesto y afirmó que "Chile tiene un profundo vínculo con Nicaragua, desde Rubén Darío hasta Pablo Neruda, Nicanor Parra, Marcela Serrano, Carla Guelfenbein”.

"La solidaridad es la ternura de los pueblos y hoy puedo decir que la solidaridad chilena nos ha abrazado a los nicaragüenses que hemos sido despojados de nuestra nacionalidad y de todo lo que poseíamos en Nicaragua", destacó la escritora en el audio.

La ministra de Exteriores de Chile calificó de “un honor” que la poeta nicaragüense aceptara la nacionalidad chilena.

"Pese a las tristes circunstancias, es un honor que esta tremenda poeta, escritora y feminista nicaragüense, acepte ser chilena. Emocionada de hablar esta mañana con mi querida amiga Gioconda Belli, a quien admiro profundamente", publicó la canciller chilena.

Colombia manifiesta su "repulsión"

Colombia endureció este jueves sus críticas contra el gobierno de Daniel Ortega al manifestar su "repulsión" por el trato que recibieron los más de 300 opositores nicaragüenses que han sido despojados de su nacionalidad.

"La República de Colombia, liderada por su Jefe de Estado Presidente Gustavo Petro Urrego, ha registrado con repulsión las medidas tomadas de manera arbitraria por el jefe de gobierno de la hermana y sufrida República de Nicaragua contra ciudadanos de su país", dijo la Cancillería colombiana en un comunicado.

El "único delito" de los opositores "ha sido defender la democracia, el derecho a la crítica y los derechos humanos universales", agrega el texto.

Con esa manifestación, el gobierno de Petro subió el tono de sus críticas contra Ortega, otro exguerrillero al igual que el mandatario colombiano.

Colombia señaló "los dictatoriales procederes" del mandatario, "quien hace traer a la memoria los peores momentos de la dictadura de Anastasio Somoza que el sandinismo logró superar”.

"El autoritarismo que se ha impuesto en la hermana república ha infringido normas ius cogens [imperativas del derecho]. Aquellas de las cuales se ha definido que son imperantes, inderogables, absolutas, perentorias, inmutables en esencia", añade el comunicado.

El canciller colombiano, Álvaro Leyva, informó el miércoles que ofreció la nacionalidad al escritor y exvicepresidente Sergio Ramírez, emblema de los disidentes exiliados. Este jueves amplió el ofrecimiento a quienes hayan "sido abusados por el poder intolerante de Nicaragua".

Las vacilaciones de México y Argentina

México y Argentina, a pesar de su tradición de dar acogida a perseguidos políticos y refugiados de guerras, se han mostrado dubitativos frente a los oprimidos de Nicaragua.

Argentina dio sin embargo un paso cuando su canciller Santiago Cafiero dijo que estaban "en condiciones de darles la ciudadanía" a los nicaragüenses afectados.

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, dijo el miércoles que ofrecía "asilo, nacionalidad, lo que ellos quieran", a los disidentes nicaragüenses, pero también sin criticar al gobierno de Ortega.

Abogó por que Nicaragua resuelva sus problemas mediante el diálogo. "Siempre buscamos nosotros que se llegara a un acuerdo y que se liberara a los presos", detalló.

El presidente mexicano "dice que no quiere entrar en una confrontación para mantener abiertas las puertas a un diálogo" político en Nicaragua y volver a lograr que México sea un mediador exitoso, como lo fue en los acuerdos de paz de Centroamérica, explicó a la AFP Martín Íñiguez, profesor de ciencias políticas de la Universidad Nacional Autónoma de México y de la Universidad Iberoamericana.

El silencio de Lula

Otros se han abstenido de pronunciarse, como el brasileño Luiz Inácio Lula Da Silva. Sectores más a la izquierda de las distintas fuerzas políticas que lo ayudaron a volver al poder mantienen sólidos vínculos con el venezolano Nicolás Maduro, uno de los principales aliados de Ortega, junto con Cuba.

"El silencio es la mejor estrategia para Lula. Nicaragua es un tema en el que cualquier cosa que diga va a desagradar a sus electores más centristras, que lo votaron preocupado por la amenaza de (Jair) Bolsonaro a la democracia, o a una parte del PT, que defiende el silencio o la defensa de Ortega", comentó Oliver Stuenkel, profesor de Relaciones Internacionales de la Fundación Getulio Vargas en Sao Paulo.

Otro exguerrillero, el expresidente de Uruguay José "Pepe" Mujica, amigo de Lula y patriarca de la izquierda regional, fue tal vez el más sintético, al admitir que a Ortega "hace rato que se le fue" la mano.

Con información de AFP y EFE

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