Un aspecto que destaca el académico es la influencia del sistema de pensamiento chino tradicional, que se basa en el confucianismo, el taoísmo y el legalismo. Estas filosofías, profundamente arraigadas en las sociedades asiáticas, han moldeado no solo la política, sino también la manera en que los ciudadanos perciben su relación con el poder.
Esta base cultural, combinada con el impacto del colonialismo europeo y japonés, ha creado una diversidad de sistemas políticos que no pueden medirse con las mismas métricas aplicadas en Occidente.
El índice de democracia elaborado por The Economist Intelligence Unit publicado este año, clasificó a 74 países, de los 165 que estudia, como democracias en 2023, de las cuales solo 24 son "democracias plenas".
En Asia, Japón y Taiwán destacan en esta categoría, pero la mayoría de los países de la región se clasifican como democracias defectuosas o regímenes híbridos, lo que refleja la disparidad en su desarrollo institucional y político. Además, el informe señala que mientras algunos países han avanzado en términos de participación política, otros, como Myanmar, han retrocedido significativamente hacia el autoritarismo.
Pero, ¿qué es democracia?
La palabra "democracia" proviene del griego 'demos' (pueblo) y 'kratos' (poder o gobierno), es decir, el gobierno del pueblo. Este concepto ha evolucionado a lo largo de los siglos para incluir elementos como derechos ciudadanos, instituciones legales y procesos electorales.
En su artículo What Is Democracy? , Paul Kahn señala que las democracias modernas, como Estados Unidos, se sustentan en tres principios normativos: derechos que expresan la dignidad del ciudadano, leyes que reflejan un compromiso con la razón pública, y elecciones como método para seleccionar representantes. Sin embargo, advierte que reducir la democracia solo al acto de votar es una visión limitada. "Una multitud en las urnas sigue siendo una multitud, incluso si es mayoría", escribe Kahn.
La democracia es más que una suma de votos; requiere prácticas interpretativas que combinen lo moral y lo legal, y que se apoyen tanto en la persuasión como en la prueba. Esto es especialmente relevante en un mundo donde las democracias enfrentan el desafío de equilibrar los derechos de las mayorías con la protección de las minorías.
En Asia, la democracia también adopta formas diversas. India es una república democrática parlamentaria federal, y es considerada la democracia más grande del mundo, organiza elecciones masivas que abarcan semanas para garantizar la participación de su vasta y diversa población. Aunque enfrenta desafíos como el sectarismo y la desigualdad, su sistema parlamentario ha mostrado una notable resiliencia.