“Tenemos mucha gente que siente que está siendo perseguida y viene a Estados Unidos. Así que tomamos de muchos lugares, si sentimos que hay persecución o genocidio en curso”, dijo Trump ante las cámaras, mientras hojeaba impresos con imágenes de tumbas. “Sus tierras están siendo confiscadas y, en muchos casos, están siendo asesinados”, agregó.
Ramaphosa, que llegó con la intención de discutir temas de comercio y minerales críticos, reaccionó con cautela. Acompañado por figuras relevantes de la delegación sudafricana como los campeones de golf Ernie Els y Retief Goosen, el líder sudafricano mantuvo la compostura pese al cambio de tono en la reunión. En un momento, se limitó a mirar el video con gesto inexpresivo.
“No he visto eso antes. Me gustaría averiguar dónde ha ocurrió”, dijo después del video.
Trump insistió en sus acusaciones: “Generalmente, son granjeros blancos y huyen de Sudáfrica, y (...) es algo muy triste de ver. Pero espero que podamos tener una explicación al respecto, porque sé que no quieren eso”.
“La mayoría de las víctimas son negras”
El mandatario sudafricano se defendió y dijo que Sudáfrica vive altos niveles de criminalidad, pero que estos afectan sobre todo a la población negra.
"En Sudáfrica hay delincuencia y la mayoría de las víctimas son negras", puntualizó Ramaphosa. Trump interrumpió para señalar: "Los granjeros no son negros".
Sudáfrica rechaza rotundamente las afirmaciones de que la minoría blanca es víctima de un genocidio. Las autoridades aseguran que no existe una política sistemática de violencia ni expropiación forzada.
La nueva ley de reforma agraria, promovida para reparar los efectos del apartheid, permite expropiaciones sin indemnización solo si son de interés público y bajo condiciones estrictas, como el uso improductivo de la tierra. Además, cualquier proceso puede ser impugnado judicialmente y, hasta ahora, no se concretó ninguna expropiación.