Las conversaciones, celebradas a puerta cerrada, reunieron al jefe negociador iraní, Abás Araqchi, y al enviado estadounidense para Oriente Medio, Steve Witkoff. Según un comunicado emitido por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Omán, el encuentro duró alrededor de tres horas. Al concluir, el canciller omaní, Badr al Busaidi, publicó en X que su país “espera aclarar las cuestiones pendientes en los próximos días, con el fin de avanzar hacia el objetivo común de lograr un acuerdo duradero y digno”.
Araqchi reconoció la complejidad del proceso: “Las negociaciones son más complicadas de lo que puede resolverse en dos o tres reuniones”. En declaraciones previas a la ronda, el diplomático afirmó que “sigue aún hay desacuerdos fundamentales” con Washington y advirtió que si Estados Unidos pretende prohibir el enriquecimiento de uranio por parte de Irán, “no habrá acuerdo”.
Tensiones crecientes y advertencias militares
La reanudación de las conversaciones llega mientras la administración de Donald Trump, desde su regreso a la Casa Blanca, intensificó su campaña de “máxima presión” contra Irán. Aunque la Casa Blanca afirma respaldar la vía diplomática, también advierte sobre posibles “acciones militares” si las negociaciones fracasan.
Washington sostiene que no aceptará “ni siquiera un uno por ciento de capacidad de enriquecimiento”, según declaró Witkoff en la anterior ronda en Mascate. Teherán, por su parte, considera esa postura “innegociable” al tratarse de una actividad que afirma tener fines exclusivamente civiles. El portavoz de la Organización de Energía Atómica de Irán, Behruz Kamalvandi, recordó que “Países Bajos, Bélgica, Corea del Sur, Brasil y Japón enriquecen uranio sin poseer armas nucleares”.
Actualmente, Irán enriquece uranio al 60%, una proporción muy superior al límite de 3.67% establecido en el acuerdo de 2015, aunque todavía por debajo del 90% necesario para desarrollar armamento nuclear.
Israel y la sombra de la confrontación
La enemistad entre Irán e Israel, aliado estratégico de Estados Unidos, se encuentra presente en el trasfondo de las negociaciones. La cadena CNN reportó el martes que Israel prepara ataques contra instalaciones nucleares iraníes, citando a funcionarios estadounidenses que pidieron el anonimato. Un día después, Araqchi dirigió una carta al secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, donde advirtió que “el gobierno estadounidense (...) asumirá una responsabilidad legal” por cualquier ofensiva israelí.
La Casa Blanca confirmó que Trump sostuvo el jueves una “conversación productiva” sobre Irán con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.