Los ataques, que continuan durante ya tres noches consecutivas, buscaron saturar las defensas aéreas ucranianas y dejaron al menos 13 muertos el domingo, según datos confirmados por Kiev. Aunque no se reportaron fallecidos por la última oleada, las autoridades informaron que un civil murió en la región de Sumi, donde Rusia mantiene una ofensiva activa y afirma haber tomado dos pueblos.
"Durante la noche del domingo al lunes, Rusia lanzó 355 drones y nueve misiles de crucero. Es un récord desde el inicio de la invasión", reportó la Fuerza Aérea de Ucrania.
Desde Kiev, periodistas de AFP relataron que escucharon fuertes explosiones durante la madrugada, producto de la activación del sistema de defensa aérea.
Frente a la escalada, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, acusó a Moscú de actuar con libertad total. "La intensificación de los ataques rusos debe tener como respuesta más sanciones", exigió el mandatario desde sus redes sociales. Afirmó también que el patrón de ataques demuestra que Rusia se siente con “impunidad”.
Una fuente militar citada por AFP señaló que no hay “razón para que cunda el pánico” y subrayó que el país se defiende "lo mejor que puede", aunque insistió en que "para mantener nuestra defensa, necesitamos entregas de armas occidentales", entre ellas los misiles Patriot de fabricación estadounidense.
"Algo le ha ocurrido"
El presidente estadounidense Donald Trump, reaccionó el domingo con un mensaje inusualmente directo contra el presidente ruso, a quien históricamente ha evitado criticar.
"Siempre he tenido una buena relación con Vladimir Putin, pero algo le ha ocurrido. Se ha vuelto completamente loco", escribió en su red Truth Social. "Siempre dije que él quiere toda Ucrania, no solamente un pedazo, pero si lo intenta, llevará a Rusia a la perdición", añadió.
Las palabras del republicano se dieron en medio de sus intentos por mediar en el conflicto desde su retorno al poder. Aunque sostuvo reuniones de alto nivel con representantes rusos, aún no consigue compromisos sustanciales del Kremlin para detener la guerra.
El gobierno ruso restó importancia a los comentarios del mandatario estadounidense.
“Este es un momento crítico, cargado de tensión emocional para todos, así como de reacciones emocionales”, respondió el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov. Añadió que el presidente Putin "está haciendo lo necesario para garantizar la seguridad de Rusia", y calificó los bombardeos como medidas de "represalia" por ataques ucranianos previos con drones.