La propuesta incluye una veintena de medidas, entre las que destacan la cancelación del acuerdo de amistad firmado el 24 de septiembre de 1998 con la ciudad israelí y la exclusión de cualquier representación oficial del gobierno israelí en ferias locales. El documento establece que la ruptura se mantendrá “hasta que se restablezca el respeto al Derecho Internacional y al Derecho Internacional humanitario, y se garantice el respeto a los derechos básicos del pueblo palestino”.
Durante la sesión del pleno, el alcalde Jaume Collboni subrayó que “el grado de sufrimiento y muerte que vive Gaza desde hace un año y medio y los reiterados ataques del gobierno de Israel en las últimas semanas (...) hacen inviable cualquier relación”.
Exclusión en ferias y vigilancia a contratos municipales
La moción también contempla una serie de recomendaciones dirigidas a otras entidades de la ciudad, como la Feria de Barcelona y el Puerto de Barcelona. En el primer caso, el pleno municipal expresó su voluntad de trasladar al consejo de administración de la feria que no autorice pabellones del gobierno israelí “ni de empresas armamentísticas o de cualquier otro sector que se lucren del genocidio, ocupación, apartheid y colonización del pueblo palestino”.
Una petición similar apunta al Puerto de Barcelona, con el objetivo de impedir el atraque de embarcaciones que participen en el transporte de armas hacia Israel. Además, el Ayuntamiento pidió evitar que empresas que mantienen relaciones con el gobierno israelí o con compañías implicadas en violaciones al derecho humanitario puedan participar en licitaciones municipales.
No es la primera vez que la ciudad de Barcelona toma distancia de Tel Aviv. En febrero de 2023, Ada Colau, entonces alcaldesa y exactivista social, decidió “suspender temporalmente” los acuerdos con Israel y el hermanamiento con Tel Aviv. La medida fue revertida meses después por el propio Collboni, quien ganó las elecciones municipales bajo la bandera del Partido Socialista Catalán.