La diáspora cubana
El economista y demógrafo cubano Juan Carlos Albizu-Campos reveló que solo entre 2022 y 2023 la población cubana cayó en un 18%, por lo que en la isla en realidad viven hoy 8.62 millones de cubanos en la isla, de acuerdo con un reporte del diario El País.
El envío de dinero de la diáspora, principalmente desde Estados Unidos, constituye la segunda fuente de divisas de la isla y permite a muchas familias llegar a fin de mes.
Entre 2005 y 2020, esto representó un promedio anual del 6,8% del PIB del país, según Pavel Vidal, economista cubano y profesor de la Universidad Javeriana Cali, en Colombia.
No existe una cifra pública oficial, pero según el Havana Consulting Group, una consultora con sede en Miami, estas transferencias alcanzaron 1,972 millones de dólares en 2023.
Washington ha intentado reducir estos recursos, limitando por ejemplo las cantidades autorizadas o los destinatarios.
Las transferencias a través de Western Union fueron suspendidas en 2025, pero muchos cubanos eludieron estas sanciones con sistemas paralelos, como el uso de "mulas" que hacen entrar dólares en efectivo en la isla a cambio de una comisión.
Flexibilizar la economía comunista
Atrapada entre el embargo estadounidense, las debilidades estructurales de su economía centralizada y una inflación galopante, Cuba ha dado algunos golpes de timón al dogma comunista.
Después de unas manifestaciones antigubernamentales sin precedentes, la isla abrió en 2021 algunos sectores a las pequeñas y medianas empresas, que desde entonces no han dejado de ganar terreno.
Este sector privado representa alrededor del 15% del PIB y emplea a más del 30% de la población activa.
Durante décadas, el gobierno cubano mantuvo una relación de amor-odio con el dólar pero acabó extendiendo su programa de dolarización parcial de la economía para paliar la falta de divisas.
La Habana autorizó recientemente la circulación del dólar en el sector privado, hasta ahora limitada a los establecimientos comerciales estatales y a la venta de combustible.