“Cuba, obviamente, queda un poco más expuesta, sobre todo por la prioridad que tiene en la vida política de Marco Rubio (secretario de Estado), quien por muchas décadas ha argumentado que es un régimen ilegítimo y tiene como prioridad hacer una transición política en la isla”, explica Dickinson.
Sin embargo, el magnate republicano minimizó la necesidad de una intervención militar, al considerar que sería difícil para la isla mantenerse a flote sin recibir el petróleo venezolano.
"No pienso que debamos tomar ninguna acción. Parece que está cayendo", añadió Trump, que durante su primer mandato (2017-2021) reforzó, como ningún otro inquilino de la Casa Blanca, las sanciones contra la isla, después de un breve deshielo diplomático con Barack Obama.
México y Brasil, en el medio
México también ha sido blanco de las amenazas de Donald Trump. El presidente dijo que “algo habrá que hacer” con su país vecino que, de acuerdo con él, está dominado por los grupos criminales.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, dijo que la relación con Estados Unidos, principal socio comercial de México, se mantiene en una “posición firme y clara en términos del respeto a nuestra soberanía”.
Para Dickinson, México está, por el momento, en una posición segura ante Washington, gracias al aumento de la colaboración de ambos países en el combate a las organizaciones criminales.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, rechazó las acciones de Estados Unidos, a las que calificó de una "afrenta gravísima" a la soberanía venezolana.
Para Dickinson, México y Brasil —las dos principales economías de la región— han mantenido una posición intermedia, de condena a los ataques contra Venezuela, pero sin hacer una crítica frontal al presidente Trump.
“Estos dos países van a intentar mantener cierta distancia, pero a la vez asegurar que no hay daño a la relación bilateral porque son relaciones de alta importancia económicamente y geopolíticamente”, indicó la especialista del Crisis Group.