"A solicitud del gobierno de México y con el consentimiento del gobierno peruano, Brasil asumió la representación de los intereses diplomáticos mexicanos en territorio peruano", dijo la cancillería mexicana en un comunicado.
La dependencia añadió que la representación incluye "la custodia de las instalaciones de la embajada de México en Perú, incluida la residencia del jefe de misión, así como sus bienes y archivos".
México mantiene una histórica tradición de acoger a personas que denuncian persecución política. En años recientes ha concedido asilo a figuras como el expresidente boliviano Evo Morales y el exvicepresidente ecuatoriano Jorge Glas.
Las relaciones entre Perú y México comenzaron a deteriorarse tras la destitución de Castillo en diciembre de 2022, cuando el entonces presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador otorgó asilo a la esposa e hijos del expresidente peruano.
Desde entonces el gobierno mexicano no reconoce a ninguna autoridad peruana. A raíz de ello, ambos países retiraron a sus embajadores.
Pese a la crisis política, Perú y México mantienen su comercio bilateral.