La respuesta oficial en Italia y el debate que se abrió
En un primer momento, autoridades italianas negaron la presencia del ICE en el país. Más tarde, funcionarios cambiaron el mensaje y señalaron que la colaboración se limitaría a tareas de apoyo en materia de seguridad.
Ese cambio de postura alimentó el debate público. Los antecedentes recientes de la agencia en Estados Unidos, especialmente los hechos registrados en Minneapolis, influyeron en la reacción política en Italia.
Desde el ámbito local surgió una posición frontal. Giuseppe Sala, alcalde de Milán, afirmó que los agentes del ICE no son bienvenidos en la ciudad.
Durante una entrevista radiofónica, Sala rechazó la presencia de la agencia estadounidense y cuestionó la relación política con el gobierno de Estados Unidos en este contexto.
Alessandro Zan, miembro del Parlamento Europeo por el Partido Democrático de centroizquierda, calificó este anuncio como "inaceptable".
"En Italia no queremos a quienes pisotean los derechos humanos y actúan al margen de cualquier control democrático", escribió en X.