Para Marina Benavides Manilla, CEO de Panini México, la vigencia del modelo se explica por algo que la tecnología todavía no logra sustituir. “Estamos hablando de algo que te conecta, algo que trasciende. No es solo una parte física, es una parte emocional, de recuerdo, de vivencia”, dijo en entrevista con Expansión. “No hay una experiencia digital que replique la emoción de abrir un sobre, de descubrir qué jugador te tocó o de sentir el material en tus manos”.
Esa dimensión emocional ha permitido que el coleccionismo asociado al futbol sobreviva a varias transformaciones del consumo cultural. Mientras muchos productos migraron por completo a formatos digitales, Panini sostiene que su negocio sigue apoyándose en una experiencia física que se transmite entre generaciones.
Benavides explicó que el fenómeno no se limita a la nostalgia. En su opinión, el atractivo del producto radica en que crea un puente entre distintas etapas de la vida.
“Hay personas que recuerdan haber coleccionado con sus padres y ahora lo hacen con sus hijos. Cuando abres el álbum o las tarjetas vuelves a ese momento, a esa memoria”, señaló.
La colección presentada en México incluye 400 tarjetas base y cuatro categorías especiales, además de piezas “raras” que elevan el nivel de búsqueda entre los coleccionistas y como parte de las novedades hay nueve tarjetas denominadas Golden, que otorgan un puntaje adicional dentro de la dinámica del juego.
En esta edición, Panini también reforzó el componente digital de la experiencia. Cada sobre incluye un código que permite a los usuarios registrarse en línea y participar en un sistema de juego donde pueden construir equipos, sumar puntos y competir con otros coleccionistas.
La idea, explicó la directiva, es ampliar las formas de interacción con el producto. “La magia está en que conviven la parte física y la parte digital. Puedes armar tu equipo, elegir a tus jugadores y competir con otros usuarios”, dijo.
Detrás de esa experiencia hay un proceso largo de preparación. De acuerdo con Benavides, el desarrollo de una colección mundialista comienza al menos un año antes de su lanzamiento, con la participación de equipos editoriales, creativos y comerciales tanto en México como en Italia, donde Panini diseña conceptualmente sus productos.
La estrategia también contempla un portafolio amplio. Para esta colección, Panini lanzó al menos 11 productos distintos, con formatos y precios diferentes que incluyen sobres individuales, cajas con múltiples paquetes, carpetas para almacenar tarjetas y materiales de apoyo para el juego.
El objetivo es atraer tanto a coleccionistas experimentados como a nuevos consumidores que se acercan por primera vez a este tipo de productos.
“Si alguien quiere empezar, lo más recomendable es adquirir el set que incluye la guía de juego y el tablero donde puedes organizar tus tarjetas. Eso te permite entender cómo coleccionar y cómo jugar”, explicó Benavides.