Estados Unidos entró la medianoche de este sábado en situación de parálisis presupuestaria, que se espera que esta vez dure poco, hasta una votación prevista el lunes en el Congreso.
Este nuevo cierre parcial del gobierno se produce tres meses después del "shutdown" más largo de la historia del país norteamericano, en octubre y noviembre del año pasado.
Aunque el Senado estadounidense aprobó unas horas antes un proyecto presupuestario, aún está pendiente el visto bueno del texto en la Cámara de Representantes, con una votación que se realizará a comienzos de semana para poner fin al cierre.