La Habana acusa al presidente estadounidense Donald Trump de intentar "asfixiar" la economía cubana mediante un bloqueo energético de facto que amenaza a los países que suministren petróleo al Estado cubano, aunque Washington autorizó la venta de combustibles a empresas privadas de la isla.
Cuba enfrenta desde hace seis años una profunda crisis marcada por alta inflación, prolongados apagones y escasez de alimentos y medicinas, atribuida al endurecimiento de las sanciones estadounidenses, la baja productividad de su economía centralizada y el desplome del turismo.
El coordinador de la ONU en Cuba, Francisco Pichón, advirtió que la crisis humanitaria en la isla "se agrava día a día" y señaló que la situación no responde a una "escasez temporal", sino a un "choque energético más sistémico" que es "el principal factor de multiplicación de los riesgos humanitarios" para la población.