El ataque conjunto de Estados Unidos e Israel a Irán, iniciado el sábado, continúa este domingo. "Nadie puede creer el éxito que estamos teniendo. 48 [iraníes] desaparecieron de un solo golpe. Y esto avanza rápidamente", declaró a Fox News Donald Trump, que ha llamado a un cambio de régimen.
Además de Jamenei, Irán también confirmó del jefe de los Guardianes de la Revolución, Mohamad Pakpour, y de Alí Shamkhani, asesor cercano de Jamenei y que estaba al frente del Consejo Nacional de Defensa.
Israel anunció la movilización de 100,000 reservistas para la ofensiva contra Irán, y la aviación intensificará sus operaciones en Teherán, según avisó el primer ministro, Benjamin Netanyahu.
En el oeste de Irán, junto a la frontera con Irak, un medio estatal reportó la muerte de 43 miembros de las fuerzas de seguridad, en su mayoría agentes fronterizos.
Bajas estadounidenses
En respuesta, Teherán ha lanzado ataques contra varios vecinos del Golfo, en particular aquellos que albergan bases estadounidenses, y contra Israel.
Nueve personas murieron y decenas resultaron heridas en Bet Shemesh, en el centro de Israel, cuando un edificio se derrumbó por el "impacto directo" de un misil iraní, anunciaron los socorristas. En la víspera, una mujer murió en Tel Aviv.
Estados Unidos lamentó sus primeras bajas: tres militares, de los que el CENTCOM no detalló la identidad ni el lugar en que cayeron.
El mando militar norteamericano para Oriente Medio anunció al mismo tiempo el hundimiento de una corbeta iraní en el golfo de Omán, y negó que el portaviones USS Abraham Lincoln hubiera sido alcanzado con misiles, como reivindicó Teherán. "Los misiles lanzados ni siquiera se acercaron", aseveró.
- El Golfo en llamas -
Los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico iraní, aseguraron haber lanzado un ataque "a gran escala" contra "el enemigo". Un funcionario iraní precisó que toman como blanco las bases estadounidenses en esos países, y no a sus vecinos.
Periodistas de AFP escucharon nuevas explosiones en Dubái, Doha, Riad y Manama.
Omán, mediador en las negociaciones reanudadas en febrero entre Irán y Estados Unidos, fue atacado por primera vez el domingo.