Nueve personas murieron y 11 siguen desaparecidas en Bet Shemesh, en el centro de Israel, cuando un edificio se derrumbó por el "impacto directo" de un misil iraní, anunció el servicio de emergencia israelí Magen David Adom. La víspera, una mujer murió en Tel Aviv.
Estados Unidos lamentó sus primeras bajas: tres militares, de los que el CENTCOM no detalló la identidad ni el lugar en que cayeron.
El mando militar norteamericano para Oriente Medio anunció al mismo tiempo el hundimiento de una corbeta iraní en el golfo de Omán, y negó que el portaviones USS Abraham Lincoln hubiera sido alcanzado con misiles, como reivindicó Teherán. "Los misiles lanzados ni siquiera se acercaron", aseveró.
Israel anunció la movilización de 100,000 reservistas para la ofensiva contra Irán, y la aviación intensificará sus operaciones en Teherán, según avisó el primer ministro, Benjamin Netanyahu.
El Golfo en llamas
En respuesta al operativo lanzado el sábado, Teherán contraatacó con bombardeos contra vecinos del Golfo, en particular aquellos que albergan bases estadounidenses, y contra Israel.
Periodistas de AFP escucharon nuevas explosiones en Dubái (Emiratos Á
rabes Unidos), Doha (Qatar), Riad (Arabia Saudita) y Manama (Baréin).
Omán, mediador en las negociaciones reanudadas en febrero entre Irán y Estados Unidos, fue atacado por primera vez el domingo.
En Emiratos Árabes Unidos tres personas murieron y 58 resultaron heridas desde el sábado.
Al mismo tiempo, tres barcos fueron atacados en el estrecho de Ormuz, la puerta al Golfo, que los Guardianes de la Revolución iraníes declararon cerrado "de facto", según la agencia británica de seguridad marítima UKMTO.
La naviera danesa Maersk suspendió el paso de sus buques por el estrecho de Ormuz "hasta nuevo aviso". La compañía italo-suiza MSC, líder mundial del sector, ordenó el domingo a todos sus buques en el Golfo que se pongan a salvo y suspendió los cargamentos con destino a Oriente Medio.