"Cosas de la providencia"
Padre de dos hijos, amante de la música tradicional venezolana y de la lectura, Padrino ha dicho que su padre, un analista de sistemas, "siempre tuvo su vista en la revolución de Lenin, en la revolución soviética".
De ahí su nombre, en honor a Vladimir Ilich Ulianov , mejor conocido como Lenin.
Recordó en una entrevista en 2021 que se hizo soldado por "cosas de la providencia": un amigo lo invitó a acompañarlo a presentar el examen para ingresar a la Academia Militar. "Tú estás loco, yo a eso no voy", recuerda que le respondió. "Terminé acompañándolo, presenté el examen, mi compañero no quedó y yo sí".
En su primer año como cadete conoció a Hugo Chávez, entonces teniente. "Fue mi profesor, orientador", aunque no lo invitó a participar del intento de golpe de Estado de 1992 que lo hizo popular y trazó su camino al poder.
"Después de que conocí al comandante Chávez se reafirmó el germen revolucionario", indicó el general, siempre de uniforme.
Chávez (1999-2013) politizó la Fuerza Armada al llegar al poder. La bautizó como bolivariana y le dio el voto a los militares en la última Constitución.
Y multiplicaron su poder en casi tres décadas de chavismo. Además de las armas, controlan empresas de minería, petróleo y distribución de alimentos, así como las aduanas e importantes ministerios, en medio de numerosas denuncias de abusos y corrupción.
"Quédate en tu cuartel"
Una decisión en 2002 catapultó su carrera: el batallón que dirigía en Caracas no se plegó al golpe de Estado que sacó del poder a Chávez durante 48 horas.
El gobernante le dijo entonces por teléfono: "Padrino, por favor, no se maten entre hermanos. Padrino, por favor, quédate en tu cuartel", según contó el general.
Cumplida esa orden y tras conjurarse el golpe, Chávez condecoró al entonces teniente coronel, quien a partir de ese momento obtuvo religiosamente sus ascensos.
Con información de AFP