"Nos alegramos de que este cargamento de productos petroleros llegue a la isla, o más bien, de que ya haya llegado", declaró en su rueda de prensa diaria Dmitri Peskov, portavoz de la presidencia rusa, a propósito del buque Anatoly Kolodkin, cargado con 730,000 barriles de crudo.
Rusia es un estrecho aliado de La Habana y ha criticado a Washington por bloquear los suministros de combustible a la isla.
"Rusia considera su deber dar un paso al frente y proporcionar la ayuda necesaria a nuestros amigos cubanos", declaró Peskov.
Primer cargamento petrolero
Este cargamento de petróleo sería el primero que llega a La Habana desde principios de enero, cuando las fuerzas estadounidenses capturaron en Caracas al líder venezolano y aliado de Cuba, Nicolás Maduro.
Su caída privó a Cuba de su principal proveedor de petróleo y desencadenó una crisis energética en la isla, que ha disparado los precios del combustible y ha provocado apagones diarios.
Después de haber impedido la llegada de crudo venezolano -pero también de otros países como México, bajo amenaza de aranceles-, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo el domingo que no tenía "ningún problema" con que Rusia enviara petróleo a la isla.
"Cuba está acabada, tienen un mal régimen, tienen dirigentes muy malos y corruptos, y consigan o no un barco de petróleo, no va a importar", dijo Trump a periodistas cuando regresaba a Washington desde su residencia de Mar-a-Lago, en Florida.
"Yo preferiría dejar que entre, ya sea de Rusia o de cualquier otro, porque la gente necesita calefacción, refrigeración y todas las demás cosas que se necesitan", agregó el mandatario estadounidense.