En Irán, el diario conservador Kayhan había mostrado su hostilidad al proceso de distensión, considerando que abrir el estrecho "antes de haber recibido indemnizaciones, el levantamiento total de las sanciones (...) da al pérfido enemigo la posibilidad de recuperar fuerzas en pleno medio de la batalla".
La reanudación del tráfico en el estrecho había dado un impulso a los mercados financieros y provocado una fuerte caída de los precios del petróleo, ya que una quinta parte del petróleo crudo y del gas natural licuado mundiales transita por Ormuz.
Mientras EU e Irán están en disputa, Pakistán se mueve para la paz
El viernes, Trump dijo a la AFP que un acuerdo de paz estaba "muy cerca", y afirmó que Irán había aceptado entregar su uranio enriquecido, un punto clave de las negociaciones. No obstante, Irán negó haber aceptado el traslado de esas reservas de material.
El influyente jefe del Ejército y el primer ministro de Pakistán, por su parte, anunciaron este sábado haber completado visitas diplomáticas de alto nivel en el marco de los esfuerzos de paz.
El mariscal Asim Munir, el poderoso jefe del Estado Mayor del ejército pakistanés, concluyó una visita de tres días a Irán, donde se reunió con altos funcionarios.
En tanto, el primer ministro, Shehbaz Sharif, anunció el fin de una gira por Arabia Saudita, Catar y Turquía.
Líbano busca un "acuerdo permanente"
En Líbano, el otro frente de la guerra, numerosos desplazados se pusieron en camino para regresar a sus hogares, en el sur del país o en la periferia sur de Beirut.
El cese de las hostilidades entre Israel y el movimiento proiraní Hezbolá comenzó el viernes a medianoche (21H00 GMT del jueves), tras mes y medio de conflicto que ha dejado en el lado libanés cerca de 2,300 muertos y ha arrojado a las carreteras a más de un millón de personas.