El propio Trump dejó abierta la posibilidad de una intervención militar el viernes.
“Y muy pronto esta gran fuerza hará realidad un día que llevamos 70 años esperando, se llama un nuevo amanecer para Cuba. Vamos a ayudarles con Cuba”, dijo Trump el viernes en un evento de la organización conservadora Turning Point.
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, aseguró el jueves que su país está "listo" para afrontar una agresión militar de Estados Unidos, aunque sin hacer mención a los reportes de prensa.
"El momento es sumamente desafiante y nos convoca a estar listos para enfrentar serias amenazas, entre ellas la agresión militar", declaró el jefe de Estado.
"Se ha construido una narrativa mentirosa y muy cínica: el de Cuba como Estado fallido (…) Cuba no es un Estado fallido, es un Estado cercado", continuó el jefe de Estado. "Seguimos siendo una revolución socialista en las propias narices del imperio", añadió, en referencia a su vecino.
¿Por qué Trump atacaría a Cuba?
Washington, opuesto al gobierno cubano desde su llegada al poder en 1959, intensificó en enero pasado su presión económica al bloquear todo suministro de hidrocarburos a la isla, justo después de haber derrocado a su principal aliado, el dirigente venezolano Nicolás Maduro.
Esto marcó el inicio de una nueva fase de confrontación, en la que Washington busca cambios políticos en la isla.
El ataque contra Venezuela para detener a Maduro y la guerra contra Irán lanzada en conjunto con Israel son muestras de que las amenazas de Trump, aunque poco racionales, pueden terminar siendo una realidad.
“Hay que tomar muy en serio estas amenazas”, dice Juan Carlos Barón, director del Centro de Investigaciones sobre América del Norte (CISAN) de la UNAM en entrevista con Expansión. “Por supuesto, sería de un impacto negativo, casi catastrófico, que tengamos en la frontera del Golfo de México un conflicto militar”.