Los descendientes de libaneses han ocupado posiciones prominentes en todos los niveles del gobierno mexicano, influyendo en el diseño de políticas públicas y la gobernanza democrática. Destacan los gobernadores de Veracruz, Rocío Nahle, y de Querétaro, Mauricio Kuri, el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, y el exsecretario de Hacienda y candidato presidencial, José Antonio Meade.
Los lazos con Líbano
La relación de los mexicanos de origen libanés con Líbano en la actualidad es extremadamente profunda, activa y multifacética, trascendiendo lo meramente simbólico para convertirse en un pilar de apoyo emocional, cultural y económico.
La comunidad en México actúa como un conector estratégico para el diálogo académico, comercial y artístico entre ambas naciones.
Actualmente, las relaciones comerciales entre México y Líbano son muy pequeñas. De acuerdo con Data México, el balance comercial neto entre los dos países fue de apenas 6.33 millones de dólares en 2025.
“Más que una relación comercial entre los países, es decir, una empresa mexicana que se instala en Líbano o viceversa, más bien se da que la comunidad mexicano-libanesa invierte y manda dinero allá”, explica el presidente del Centro Libanés.
Por ejemplo, explica que gran parte de la industria hotelera de Líbano se mantiene gracias a la diáspora libanesa, que pasa sus vacaciones en este país.
“Los libaneses que regresan a su tierra a ver al pueblo, a llevar dinero, a ver en qué invierten”, explica Serio, quien es libanés de cuarta generación.
Los inmigrantes más recientes, llegados desde la década de 1980, mantienen vínculos muy estrechos y mandan dinero de manera constante a sus familias en Líbano, explica el presidente del Centro Libanés.
Las remesas son una de las fuentes de divisas más importantes para Líbano, aunque son pequeñas en comparación con las que se mandan desde otros países, pero han aumentado en los últimos años, especialmente después de 2020
Las remesas de México a Líbano alcanzaron su punto máximo en 2024, cuando fueron enviados 2.13 millones de dólares, muy por encima de los 263,000 dólares enviados en 2019, previo al estallido de la crisis económica y la pandemia de covid-19.