Pakistán acogió una ronda de conversaciones el 11 de abril que concluyó sin acuerdo debido a que las posiciones siguen muy alejadas en cuanto al estrecho de Ormuz —donde Irán quiere cobrar gravámenes por el paso de buques—, y el programa nuclear de la república islámica.
Sin un fin al conflicto claro, el presidente Donald Trump podría buscar algún triunfo más rápido que le ayude a ganar popularidad en los próximos meses. Ante este panorama, México y Cuba, países en los que ha aumentado la presión, parecen la mejor opción.
“Posiblemente esté pensando que después del fracaso en Irán, podría ser sencillo tener una intervención militar en Cuba, pensar que se podrían dar las cosas igual que en Venezuela a principios de año”, dijo Juan Carlos Barrón, director del Centro de Estudios sobre América del Norte (CISAN) de la UNAM, en una entrevista con Expansión.
El 3 de enero, el gobierno de Estados Unidos lanzó una operación militar para capturar al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, quien actualmente enfrenta un juicio en Nueva York por cargos de narcoterrorismo.
Trump ordenó el viernes imponer nuevas sanciones para asfixiar al gobierno de Cuba.
El magnate republicano considera que la isla comunista, ubicada a 150 km de la costa de Florida, sigue representando una "amenaza extraordinaria" para la seguridad nacional de Estados Unidos.
En una subida de tono, Trump dijo a última hora del viernes, desde Florida, que su país "tomaría el control" de Cuba "casi de inmediato", según Fox News.
México, principal socio comercial, también puede ser otro objetivo de Trump, cuyo gobierno ha aumentado la presión a su vecino en las últimas semanas.