Ante el conflicto, la respuesta sanitaria se ha vuelto más compleja y ha desembocado en escenas de caos en Ituri, donde se encuentra el foco de la epidemia y adonde la OMS ha enviado más personal.
La situación de conflicto es un gran reto para que los equipos médicos den respuesta a la epidemia, indica el director ejecutivo de Médicos Sin Fronteras (MSF) para México y Centroamérica, José Luis Michelena, en entrevista con Expansión.
“Por un lado, tienes campos de desplazados internos muy grandes, donde la gente vive hacinada, y por lo tanto, las medidas de prevención son mucho más difíciles de mantener”, dice Michelena, quien participó en la respuesta de MSF al brote de ébola en Guinea de 2014.
Esta situación también dificulta, en general, la implementación de los pilares de respuesta al ébola que la organización tiene. Se trata de la atención y el aislamiento de los pacientes, el rastreo y seguimiento de los contactos de los pacientes, la sensibilización de la comunidad sobre la enfermedad, la realización de entierros seguros; la detección proactiva de nuevos casos y el apoyo a las estructuras sanitarias.
Michelena explica que la misma naturaleza del terreno hace que la respuesta no sea la ideal. Las provincias de Kivu del Norte y Kivu del Sur se encuentran en una zona llena de selva, de difícil acceso y con acceso limitado a servicios básicos.
“Como ocurrió con el caso detectado en Uganda, son fronteras muy porosas porque son los Grandes Lagos. Bunia está muy cerca del lago Alberto. Las personas cruzan el lago y existe un intercambio comercial poco regulado, hay un movimiento de personas que es muy difícil de monitorear”, dice Michelena.
Hasta el sábado se han confirmado dos casos en Uganda y se registró una muerte, de acuerdo con la OMS.
El director de MSF para México indica que otro problema es la interrupción de otros servicios sanitarios que son necesarios en una zona de conflicto, que van desde la atención a enfermedades contagiosas, como el sarampión y la meningitis, la atención a personas con malnutrición y el tratamiento para las personas heridas en conflicto.