"Estamos intensificando las operaciones con carácter de urgencia, pero por el momento la epidemia avanza más rápido que nosotros", declaró el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, durante una reunión ministerial en línea organizada por los Centros Africanos para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).
"Los países limítrofes con RDC están en riesgo especialmente alto y deberían actuar de inmediato", declaró Tedros, que tiene previsto viajar el martes a la República Democrática del Congo.
Diez países africanos están en riesgo por ébola, además de la RDC y de Uganda, indicaron los CDC —la agencia sanitaria de la Unión Africana— el sábado.
Disturbios
A la rapidez con la que avanza la epidemia se suma el desafío que supone la inestabilidad en la zona en la que se declaró el brote, la provincia de Ituri, en el noreste del país, explicó el responsable.
Las provincias orientales de la RDC, donde se detectó por primera vez el brote el 15 de mayo, "son muy inseguras, con un incremento de los combates en los últimos meses [y] también hay una importante desconfianza respecto a las autoridades por parte de la población local”, dijo Tedros.
El domingo por la noche, "un grupo de jóvenes atacó el hospital en cuatro ocasiones", declaró a la AFP un funcionario del hospital.
"Querían recuperar el cuerpo de un pastor católico que había muerto de ébola", explicó el funcionario, que pidió permanecer en el anonimato. La víctima era "muy conocida, un líder religioso de Mongbwalu", una ciudad de 130,000 habitantes.
Los soldados intervinieron para dispersar a la multitud con disparos de advertencia, indicó la fuente.
El centro médico de Mongbwalu no es el primero de esa provincia en ser atacado.
El jueves, varias personas incendiaron unas carpas utilizadas para a aislar a pacientes de ébola en el hospital de Rwampara, después de que se le prohibiera a la familia de un fallecido llevarse el cuerpo para enterrarlo, por el riesgo de contagio.