Israel llevó a cabo el domingo un ataque en los suburbios del sur de Beirut, bastión del grupo proiraní Hezbolá, que dejó dos muertos, en represalia por los disparos efectuados en su territorio a pesar de un alto el fuego.
Negociaciones estancadas
La posibilidad de alcanzar un acuerdo para poner fin a la guerra que ha hecho tambalear la economía mundial, se aleja cada vez más.
"El bloqueo naval impuesto a Irán y la luz verde dada hoy por Estados Unidos al régimen sionista convierten las bases y los activos estadounidenses y del régimen (israelí) en la región en objetivos legítimos", declaró en X el negociador jefe de Irán y presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf.
Aunque las negociaciones de paz parecen estancadas, Pakistán, que actúa como mediador, prosigue sus esfuerzos.
De acuerdo la televisión estatal, el ministro del Interior paquistaní, Mohsen Naqvi, visitó de nuevo Teherán y entregó una "carta especial" dirigida al líder supremo Mojtaba Jamenei, que contiene "un mensaje muy importante", según indicó sin revelar su contenido.
Por su parte, el portavoz de la cancillería iraní, Esmail Baqai, calificó el proceso de negociaciones de "engorroso" y criticó duramente en una entrevista con la CNN los "cambios de postura" y los "comentarios contradictorios" de la administración estadounidense.
En Teherán, la incertidumbre y el estancamiento económico pesan sobre los habitantes.
Desde el alto el fuego del 8 de abril, las hostilidades habían cesado casi por completo. Sin embargo, han resurgido recientemente, especialmente en torno al estrecho de Ormuz, una ruta marítima estratégica para los hidrocarburos controlada por Teherán.
El Ejército estadounidense anunció el domingo haber derribado dos drones iraníes que amenazaban el tráfico marítimo internacional en el estrecho, y afirmó que sus fuerzas se mantenían "en alerta".