El Ministerio de Salud libanés anunció que un bombardeo israelí en la región de Nabatiyeh, también en el sur, mató a siete personas, entre ellas "un niño sirio y una mujer".
Por su parte, el ejército israelí dijo haber interceptado tres proyectiles lanzados desde Líbano, y un periodista de la AFP que se encontraba cerca de la frontera vio tres explosiones en el aire.
El frente libanés es uno de los puntos más delicados en las negociaciones para poner fin al conflicto en Oriente Medio, ya que Irán insiste en que cualquier acuerdo debe incluir el fin de este conflicto paralelo entre Israel y Hezbolá.
Dos acuerdos de tregua bajo el auspicio de Estados Unidos no frenaron los combates, especialmente activos en el sur de Líbano, donde Israel lleva a cabo una incursión militar.
Golpe al proceso diplomático
Los hostilidades entre Israel e Irán se produjeron en un momento delicado para los esfuerzos diplomáticos con vistas a poner fin al conflicto.
El presidente iraní, Masud Pezeshkian, declaró tras el anuncio del cese de los ataques contra Israel que su país no había "abandonado ni el campo de batalla ni la mesa de negociaciones".
Previamente, el portavoz de la cancillería iraní, Esmail Baqai, había afirmado que las consultas diplomáticas seguían en marcha, pero que el proceso podría verse "afectado" por la escalada.
Mientras hablaba en la sede del Ministerio de Exteriores, en el centro de Teherán, una fuerte explosión hizo temblar el edificio, según un periodista de la AFP que asistía a la rueda de prensa.
En la capital iraní, la incertidumbre sobre una posible reanudación de la guerra pesaba sobre los residentes.
"La economía está paralizada, la sociedad sufre estrés postraumático, la moral está por los suelos", dijo Farhad, un chef de 35 años. "Nadie sabe qué nos deparará el mañana".
Jerusalén también despertó el lunes en medio de ruido de explosiones y alertas antiaéreas.
Las autoridades decretaron el cierre de escuelas en todo Israel, aunque el Ministerio de Educación anunció que volverían a abrir el martes, una señal de que ambas partes esperan que se mantenga el alto el fuego.