Y "corresponderá a los organizadores remediar la situación", agregó.
En los últimos días, aficionados iraníes contrarios al régimen de los ayatolás se han manifestado afuera del Estadio Los Ángeles (Estadio SoFi). Muchos de ellos portan la bandera iraní con el escudo del león y el sol, anterior a la revolución islámica de 1979.
Ni la FIFA ni las autoridades estadounidenses se han pronunciado sobre esta última polémica.
Aficionados molestos y deseosos de enfrentar a EU
Los aficionados iraníes han manifestado su molestia por la situación a la que su selección es sometida.
"No tiene ningún sentido", protesta Sadegh Galavi, un mecánico iraní residente en Tijuana, a la AFP. "Se supone que el deporte es un símbolo de paz, entonces si mezclas la política con el deporte, no funciona”.
Sina Moghadam, un iraníestadounidense que exhibe una fe inquebrantable en su selección, no tiene dudas.
Portando una gigantesca bandera iraní, este "patriota" reza por ver un partido entre Irán y Estados Unidos en la fase final. Una posibilidad que sería la gran atracción política de este Mundial.
"Espero que les pateen el trasero a los estadounidenses", dijo a la agencia francesa.
El duelo puede concretarse si los dos equipos terminan como el segundo lugar de sus respectivos grupos. Para lograrlo, la selección iraní tiene que lograr un hito que se les ha escapado siempre: superar la fase de grupos en la que enfrentará a Nueva Zelanda, Egipto y Bélgica.
"La historia de Irán se remonta a miles de años; este tipo de cosas solo nos hacen más fuertes, no los va a desestabilizar", alardea este jubilado que vino desde San Diego, al otro lado de la frontera, en California.