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Irán llega al Mundial entre visas bloqueadas y censura a sus futbolistas

La selección iraní enfrenta trabas migratorias para entrar a Estados Unidos y presión interna contra futbolistas críticos del régimen.
Los jugadores de Irán se alinean antes del partido clasificatorio de la Copa Mundial de la FIFA 2026 entre Qatar e IR Irán en el Estadio Jassim Bin Hamad el 5 de junio de 2025 en Doha, Qatar.
Algunos miembros de la delegación no podrían hacer el viaje debido a sus vínculos con los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico de Irán, clasificado como grupo terrorista por Washington. (FOTO: Mohamed Farag/Getty Images)

Estados Unidos recibió una noticia incómoda el 5 de diciembre, el día que se celebró el sorteo para asignar los grupos del mundial. La selección de Irán, un país con el que no mantienen relaciones diplomáticas desde 1980, fue seleccionada en el Grupo G, que jugará todos sus encuentros en territorio estadounidense.

Desde entonces, las tensiones entre ambos países, dentro y fuera del deporte, han aumentado.

El 28 de febrero, Estados Unidos e Israel iniciaron una ofensiva contra Irán, aunque sus objetivos no quedaron claros. Entre los primeros muertos estuvo Ali Jamenei, el líder supremo del país desde 1989. El conflicto escaló rápidamente e involucró tensiones en Líbano, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Omán y Arabia Saudita.

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El estallido del conflicto también afectó la participación de Irán en el Mundial. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llegó incluso a insinuar que podría cambiar a la selección de la república islámica por Italia, un equipo europeo que no logró su clasificación en repesca.

Para los jugadores, sin embargo, las tensiones no solo vienen del exterior. Irán fue escenario de las protestas antigubernamentales más grandes en décadas durante enero. La participación de algunas figuras está en duda por su apoyo a estas protestas.

Una participación puesta en duda

Desde el inicio del conflicto en Medio Oriente, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, asegura que los iraníes disputarán sus tres partidos de la fase de grupos en Estados Unidos, pese a que Irán ha pedido ser trasladado a México.

Tras haber dicho en marzo a la selección iraní que no viniera "por su seguridad", Donald Trump finalmente dio su visto bueno, aunque a regañadientes.

Pero algunos miembros de la delegación no podrían hacer el viaje debido a sus vínculos con los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico de Irán, clasificado como grupo terrorista por Washington.

Irán originalmente iba a tener su campamento en Tucson, Arizona. Pero tras una reunión con la FIFA, obtuvo luz verde para cambiar e instalarse en México.

"Gracias a las reuniones que hemos mantenido con los responsables de la FIFA (...) nuestra solicitud ha sido aceptada (...) Estaremos instalados en Tijuana, cerca del océano Pacífico", dijo el presidente de la Federación Iraní Mehdi Taj.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, confirmó el lunes en su conferencia de prensa que el campamento iraní se instalará en la ciudad fronteriza.

"Estados Unidos no quiere que la selección iraní se quede a pernoctar", explicó la mandataria. "Entonces nos preguntaron, '¿pueden pernoctar en México? Dijimos sí, sin problema'".

Tijuana sera el campamento de Irán
"Gracias a las reuniones que hemos mantenido con los responsables de la FIFA (...) nuestra solicitud ha sido aceptada (...) Estaremos instalados en Tijuana, cerca del océano Pacífico", dijo el director de la Federación iraní de futbol. (FOTO: Francisco Vega/Getty Images)

El Team Melli se enfrentará a Nueva Zelanda, Bélgica y Egipto en el Grupo G. La selección iraní iniciará su participación frente a Nueva Zelanda en Los Ángeles el 15 de junio y luego se enfrentará a Bélgica el 21 de junio también en Los Ángeles y a Egipto el 27 de junio en Seattle.

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"El trayecto para nuestros dos partidos en Los Ángeles solo lleva 55 minutos en avión, lo cual es muy corto en comparación con Tucson, en Arizona (...) Es una ventaja considerable”, dijo el directivo iraní.

Sin embargo, a poco más de dos semanas de su debut mundialista, el equipo persa aún no tiene certeza sobre si recibirá o no los visados necesarios para entrar a Estados Unidos.

La delegación iraní inició gestiones esta semana para la obtención de visados en Turquía, donde la selección nacional realiza actualmente su concentración de preparación para el Mundial 2026.

El vicepresidente de la Federación Iraní, Mehdi Mohammad Nabi, explicó el 19 de mayo que no tenía "la certeza de que todos los jugadores y el personal recibirán sus visados para Estados Unidos", aunque se mostró confiado en un desenlace favorable.

El jueves, Taj dijo que confía en que la FIFA ayude a obtener visados “de entrada múltiple” a Estados Unidos y que los jugadores de su selección puedan disputar el mundial.

Los fanáticos de Irán celebran con una bandera después de que Alireza Jahanbakhshsh de Irán anotara el segundo gol de su equipo desde el punto de penalti durante el partido de cuartos de final de la Copa Asiática de la AFC entre Irán y Japón en el Education City Stadium el 3 de febrero de 2024 en Al Rayyan, Qatar.
El vicepresidente de la Federación Iraní, Mehdi Mohammad Nabi, explicó el 19 de mayo que no tenía "la certeza de que todos los jugadores y el personal recibirán sus visados para Estados Unidos", aunque se mostró confiado en un desenlace favorable. (Lintao Zhang/Getty Images)

"La FIFA debería garantizar la expedición de un visado de entradas múltiples para que los jugadores puedan entrar en Estados Unidos y regresar a México", declaró Taj en un vídeo difundido por los medios locales.

El precio de hablar contra el régimen

El fútbol iraní ha estado bajo escrutinio en los últimos meses, y la convocatoria de la selección refleja esa tensión. Sardar Azmoun, el delantero estrella de la selección nacional, no es parte de la lista presentada por el seleccionador.

Autor de 57 goles con Irán y con paso, entre otros, por el Bayer Leverkusen y la AS Roma, Azmoun expresó su apoyo a los manifestantes en Irán en diciembre.

El lunes, un vicepresidente iraní pidió el regreso de Sardar Azmoun a la selección, mientras que algunos medios deportivos evocaron una posible incorporación a la plantilla antes de la fecha límite de validación de las listas para el Mundial.

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El jugador había sido criticado por medios estatales iraníes, algunos de los cuales lo acusaron de "traición", tras la publicación en marzo de una foto en la que se le veía junto al emir de Dubái, ciudad en la que juega y reside actualmente, en un contexto de tensas relaciones entre Teherán y Abu Dabi debido a la guerra en Oriente Medio.

Recientemente, el jugador escribió en Instagram que en el pasado había rechazado "una oferta financiera muy importante de otro país" antes de su primera convocatoria, describiéndose como "un hijo de Irán" deseoso de representar a su país.

Más grave ha sido la situación de otros jugadores críticos del régimen. El exarquero de la selección nacional de fútbol iraní Mohammad Rashid Mazaheri ha sido encarcelado en su país después de publicar a principios de este año un mensaje muy crítico con el entonces líder supremo Ali Jamenei, denunció públicamente su esposa el 20 de mayo.

La agencia de noticias Mizan, del poder judicial iraní, confirmó que Mazaheri se encuentra bajo arresto y señaló que había sido detenido después de intentar cruzar ilegalmente la frontera para salir del país.

Este mismo mes, las autoridades iraníes anunciaron la incautación de bienes del excapitán de la selección Ali Karimi, que está exiliado y es un férreo detractor de la República Islámica.

Voria Ghafouri, otro exfutbolista de la selección de Irán, fue detenido durante las protestas antigubernamentales de 2022, durante el Mundial de Catar de ese año. Miembro de la minoría kurda-iraní, había denunciado la dureza de la represión contra los manifestantes.

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