Los críticos han planteado preocupaciones éticas, constitucionales y de seguridad sobre el hecho de que un gobierno extranjero regale un avión valorado en cientos de millones de dólares.
Qatar, un rico emirato del Golfo que también desempeña un papel clave como mediador en las conversaciones entre Estados Unidos e Irán, donó el avión el año pasado. Desde entonces ha sido sometido a importantes modificaciones y pruebas.
"Lo adaptaron para un presidente, eso significa la seguridad y toda la serie de dispositivos y prestaciones que le añadieron", agregó Trump en la Base Conjunta Andrews, cerca de Washington.
A continuación, presentamos las modificaciones a las que tuvo que someterse.
¿En qué se distingue el nuevo avión presidencial?
Estados Unidos aceptó oficialmente el Boeing 747-8 el 23 de mayo, y la Fuerza Aérea tuvo la tarea de actualizarlo para usarlo como un nuevo avión para el presidente Trump, de acuerdo con el Departamento de Defensa.
Un Boeing 747-8 convencional y un avión usado como un Air Force One tienen muchas diferencias. La primera es el costo. Un avión comercial cuesta entre 200 y 300 millones de dólares. El avión presidencial cuesta alrededor de 2,000 millones de dólares.
En el caso del avión obsequiado por Irán, la Fuerza Aérea estadounidense dijo que hizo poco para cambiar la distribución de la cabina del avión y que gastó menos de 400 millones de dólares en mejoras de seguridad.
Las aeronaves modificadas para servir como Air Force One están equipadas con sofisticados sistemas de defensa capaces de interferir con radares y sistemas de seguimiento infrarrojo enemigos.
También cuentan con dispositivos de dispersión de fragmentos metálicos para desviar misiles guiados por radar y señuelos infrarrojos para cegar misiles con sistema de búsqueda de calor.
Para lo que este avión no estará equipado de la misma manera es para la capacidad de servir como una "Casa Blanca voladora", dijo Frank Kendall, Secretario de la Fuerza Aérea durante la administración Biden, al medio digital POLITICO.