"Al final, teníamos tres o cuatro horas de luz al día, así que el mayor impacto ahora es que no sabes cuándo volverás a tener ese poquito de luz", declaró a la AFP Meybol Font, una trabajadora independiente de 51 años.
"Es agónico vivir así", acotó la mujer.
El de este lunes es el tercer corte general desde enero , y el octavo desde finales de 2024.
La producción de electricidad en el país depende principalmente de siete centrales térmicas obsoletas, algunas de las cuales llevan más de 40 años en explotación y sufren averías frecuentes o deben parar para mantenimiento, así como de una red de generadores de respaldo alimentados con diésel importado.
La central eléctrica Antonio Guiteras, ubicada en el oeste de la isla y la principal del país, se encuentra paralizada desde hace varios días por una falla. Esta central ha registrado más de 15 paralizaciones sucesivas por averías desde principios de año.
"No podemos trabajar"
Cuba se encuentra sumida en una fuerte crisis económica con escasez de alimentos, medicinas y una inflación galopante.
Los apagones se han intensificado desde que la administración de Donald Trump cortó los envíos de petróleo desde Venezuela, principal proveedor de la isla, y amenazó con sanciones a otros países que le vendan combustible.
Un joven programador de 24 años que trabaja para una empresa privada de desarrollo de software en La Habana Vieja regresaba frustrado a su casa.
"No hay wifi, no hay electricidad, no podemos trabajar", explicó a la AFP el joven, que prefirió no revelar su identidad.
Desde enero, Trump ha aprobado una batería de sanciones contra entidades y dirigentes cubanos, y solo ha permitido que un petrolero ruso atraque en la isla, con 100,000 toneladas de petróleo.
El magnate republicano considera que la isla, situada a 150 kilómetros de las costas de Florida, representa "una amenaza extraordinaria" para la seguridad nacional de Estados Unidos y ha amenazado en varias ocasiones con tomar su control.