Los bombardeos atribuidos a Irán contra al menos tres embarcaciones en los últimos días desencadenaron una ofensiva estadounidense contra objetivos en Irán el martes, a la que Teherán respondió atacando países de la región del Golfo, aliados de Washington.
"Por lo que a mí respecta, ha terminado", declaró Trump el miércoles durante la cumbre de la OTAN en Turquía, al ser preguntado sobre si la tregua con Irán seguía en pie.
"Es una pérdida de tiempo tratar con ellos", añadió.
"Dejaré que nuestros excelentes negociadores sigan hablando si así lo desean, pero yo no lo veo. No me gusta esta gente", acotó.
Más tarde, Trump advirtió: "Esta noche les vamos a dar duro".
Las declaraciones del presidente estadounidense impulsaron los precios del petróleo y el barril de Brent del mar del Norte subió un 6%, hasta los 79 dólares.
La agencia de noticias iraní IRIB reportó el miércoles varias explosiones en los alrededores del estrecho de Ormuz, entre ellas seis en la isla de Qeshm, siete en la ciudad de Sirik y otras más en Bandar Abás, uno de los principales puertos del país.
También se informó de explosiones en la ciudad portuaria de Bushehr, donde se encuentra la única central nuclear civil del país.
La ciudad está situada cerca de la isla de Jark, principal terminal petrolera de Irán, por la que transita alrededor del 90% de las exportaciones de crudo del país.
La prensa estatal añadió que un miembro de la Guardia Revolucionaria murió en el suroeste de Irán.
El mando estadounidense en Oriente Medio (Centcom) afirmó que sus fuerzas atacaron más de 80 objetivos, entre ellos sistemas de defensa antiaérea iraníes, instalaciones de radar costero y 60 embarcaciones ligeras de la Guardia Revolucionaria.
Los bombardeos tenían como objetivo "degradar la capacidad de Irán para seguir atacando el comercio internacional que transita por esta ruta estratégica para el comercio mundial", aseveró.
La respuesta iraní no se hizo esperar. La Guardia Revolucionaria afirmó haber lanzado ataques contra decenas de instalaciones militares de Estados Unidos en Kuwait y Baréin, donde un periodista de la AFP escuchó explosiones.