Las autoridades precisaron que la desconexión se produjo por una "oscilación" del sistema, debido a la repentina salida de una central termoeléctrica, lo que provocó un desequilibrio "brusco" entre la generación y la demanda de electricidad.
Los dos cortes generalizados anteriores ocurrieron la semana pasada, y en ambos casos la compañía eléctrica tardó más de 24 horas para restablecer el servicio en toda la isla donde, sin embargo, continuaron los apagones debido a la baja producción de electricidad.
"Sin palabras, no se sabe qué se va a hacer", declara a la AFP María Caridad Álvarez, ama de casa de 62 años. "Cuando me levanté por la mañana, vino la luz e hice frijoles, y ahora sales y se ha vuelto a cortar, esto no tiene solución", detalla.
Álvarez comenta que la crisis energética "le va matando el entusiasmo al ser humano de vivir y hacer algo por esto (por la revolución)".
Los cubanos no ocultan su cansancio e impotencia ante los constantes y prolongados apagones que tienen un gran impacto en sus vidas.
La mayor preocupación de David Matías Rodríguez, de 82 años, "es que se echen a perder las cuatro cositas (la comida)" que tiene en su heladera.
Durante las últimas semanas, los apagones han superado las 30 horas consecutivas en La Habana, mientras que el interior del país pueden prolongarse por varias jornadas.
En los barrios más afectados, los residentes expresan regularmente su exasperación prendiendo fuego a lomas de basura que se acumulan en la calle o golpeando cacerolas, muchas veces desde el interior de sus casas.
¿Por qué hay tantos apagones?
Afectado por una grave crisis económica durante los últimos cinco años, el país sufre regularmente cortes de energía generalizados o parciales debido a la infraestructura obsoleta y la escasez de combustible.