La medida afecta a las conexiones aéreas y marítimas procedentes de Italia; sin embargo, no se revisará a todos los viajeros, los controles serán aleatorios y estarán dirigidos especialmente a pasajeros que sean ciudadanos de países que no pertenecen a la Unión Europea.
En los vuelos seleccionados, los agentes realizan las revisiones a la salida de la pasarela que conecta el avión con la terminal, con el objetivo de evitar que los controles alteren el flujo habitual de pasajeros.
El gobierno del socialista Pedro Sánchez justificó la decisión por la "persistente presión migratoria irregular" que enfrenta Italia, país al que llegan cada año miles de migrantes por vía marítima.
¿Por qué comenzó el conflicto?
La disputa entre ambos gobiernos comenzó después de una llegada masiva de migrantes a Ceuta a finales de julio. De acuerdo con el material presentado por las autoridades italianas, unas 72,000 personas llegaron al enclave español desde Marruecos.
Ceuta es uno de los dos territorios españoles situados en el norte de África y comparte frontera terrestre con Marruecos. Su ubicación la convierte en uno de los puntos de entrada de migrantes hacia territorio de la Unión Europea.
Tras este episodio, Italia decidió restringir temporalmente la libre circulación de personas procedentes de España dentro del espacio Schengen, la zona europea en la que normalmente no existen controles fronterizos internos entre los países que forman parte del acuerdo. El gobierno de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, defendió entonces la decisión como una medida necesaria para proteger la seguridad de los ciudadanos italianos y las fronteras europeas.
La decisión italiana provocó una reacción del gobierno español, que exigió a Roma retirar los controles. Madrid lanzó un ultimátum para que Italia pusiera fin a las medidas, pero Italia rechazó la exigencia.
El viernes, la oficina de Meloni respondió que "Italia no acepta ultimátums" y señaló que no tenía intención de revisar su decisión antes del 15 de agosto. Horas después, España anunció sus propios controles a los viajeros procedentes de Italia.