Esta antigua colonia española, territorio no autónomo según la ONU, está controlada en su mayor parte por Marruecos, pero es reivindicada por los independentistas del Polisario, apoyados por Argelia.
La reciente visita de Sánchez a Argel pudo haber enfadado a los marroquíes, estima el investigador.
En 2021 se acusó a Marruecos de haber facilitado la entrada ilegal en Ceuta de más de 10,000 jóvenes marroquíes para ejercer presión sobre España.
Meses más tarde Madrid apoyó el plan de autonomía marroquí para el Sáhara Occidental, lo que supuso un giro histórico.
Otro tema pendiente son los enclaves de Ceuta y Melilla. Son españoles desde 1640 y 1497, respectivamente, pero Marruecos los reivindica desde su independencia en 1956.
La afluencia migratoria "recuerda a España que Ceuta sigue siendo un territorio en disputa y difícil de defender, y que Madrid necesita a Rabat para proteger sus intereses", opina Fabiani.
Estados Unidos e Israel como telón de fondo
Algunos analistas sugieren otro tipo de explicaciones, en un contexto de tensiones diplomáticas entre España, Israel y el presidente estadounidense, Donald Trump.
Riccardo Fabiani afirma que "durante meses, responsables de la derecha en Estados Unidos e Israel han instado a Marruecos a actuar en Ceuta como represalia por el apoyo de España a los palestinos y por su postura respecto a la guerra en Irán".
Considera que Marruecos podría "ganar prestigio" a los ojos de dos aliados clave, Israel y Estados Unidos, que "se han regocijado ante la situación".
En 2020 Trump apoyó el plan de Marruecos para el Sáhara a cambio de la normalización de sus relaciones con Israel, que desde entonces se han fortalecido.
En plena crisis, el embajador israelí ante la ONU, Danny Danon, afirmó que Madrid "debería explicar al mundo por qué mantiene enclaves coloniales en África".
"Los españoles no se comportan bien, pero aprenderán", declaró Trump recientemente.
Para Haizam Amirah Fernández la intención es "castigar a España" y "sembrar la división" en la Unión Europea.
La oleada migratoria ha desencadenado una crisis diplomática entre Madrid y buena parte de sus socios del bloque.