El presidente de Brasil y candidato presidencial, Luiz Inácio Lula da Silva, y el vicepresidente, Geraldo Alckmin, saludan a sus seguidores tras ganar la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en São Paulo, Brasil, el 25 de octubre de 2026.(Foto: AFP)
Lula da Silva obtuvo su regalo de cumpleaños al ganar las elecciones de Brasil por lo que se confirma su nuevo mandato presidencial tras el conteo de segunda vuelta en la que obtuvo 51.78% de la votación. Frente al 48.22% de Flávio Bolsonaro.
El hombre que el 27 de octubre cumple 81 años celebró junto a miles de simpatizantes este triunfo que dará continuidad a su proyecto político que comenzó a consolidarse a principios de siglo, cuando llegó por primera vez a la presidencia, y que recuperó fuerza después de su victoria electoral de 2022.
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En su séptima contienda presidencial, Lula obtuvo más de 64.2 millones de votos, una cifra jamás registrada en Brasil.
En un balotaje con una abstención de 19%, menor que en la primera vuelta, pasó de estar rezagado por 2.2 millones de sufragios ante Bolsonaro a superarlo por 4.4 millones. También cayeron los votos nulos y en blanco.
"Le debo esta victoria a la juventud rebelde que se levantó para defender la democracia", dijo Lula en la noche, casi sin voz, rodeado por una multitud en la emblemática avenida Paulista de Sao Paulo.
Lula consiguió otro resultado clave: dio vuelta a su derrota en el primer turno en Minas Gerais, un estado agroindustrial que históricamente funciona como termómetro electoral.
Para el analista político Thomas Traumann, parte de su éxito se debe al rechazo que generaba la posibilidad de un nuevo gobierno de la ultraderecha.
Fue " la victoria del miedo al regreso de Bolsonaro", dijo a la AFP.
"Estoy muy feliz", "creo que hemos conseguido derrotar una amenaza muy difícil", celebró el lunes Maira de Mello Cabral, una psicoanalista de 42 años en Río de Janeiro.
Miles de personas salieron a las calles de Brasil para festejar el triunfo de Lula da Silva.(Foto: AFP)
¿Lula es de derecha o de izquierda?
Lula es de izquierda y tras darse a conocer su cuarto triunfo, aseguró que "Todo lo que me pasó en la vida fue un milagro". Esto, frente a la derecha bolsonarista y a pesar del desgaste de los años, el emblemático líder seguirá escribiendo más en la historia brasileña.
Durante una campaña agotadora, el cansancio se le notaba a veces en el rostro y en la voz, más ronca que nunca en este domingo triunfal.
El sombrero panamá que adoptó tras un cáncer de piel, el cabello gris y ralo, la barba encanecida, recuerdan el paso de los años. El martes cumplirá 81 años. Sin embargo, según dijo en los últimos meses, se siente en mejor forma que nunca. Con videos que lo muestran en plena rutina de ejercicios, exhibió una vitalidad innegable.
Y supo reinventarse. Él, que durante mucho tiempo desdeñó el celular, terminó proclamándose "el rey del selfi".
Tuvo que quedar, contra todo pronóstico, detrás del candidato conservador Flávio Bolsonaro en la primera vuelta para adoptar esa práctica. Fue una manera de admitir que, ante una derecha que domina las redes sociales, había llegado la hora de cambiar. El gesto también dejó en evidencia cuán desfasado estaba de un país masivamente conectado y profundamente polarizado.
El líder izquierdista se conmovió hasta las lágrimas tras darse a conocer su triunfo en las elecciones presidenciales de Brasil. (Foto: AFP )
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Durante sus dos primeros mandatos, entre 2003 y 2010, Lula colocó la reducción de la pobreza y la ampliación del consumo entre las prioridades de su administración. Sus afinidades con gobiernos autoritarios de izquierda, como el de Hugo Chávez en Venezuela, le valieron sin embargo críticas.
Uno de los programas más representativos fue Bolsa Família, también impulsó políticas para ampliar el acceso a la educación superior, fortalecer el salario mínimo y mejorar las condiciones de vida de sectores históricamente excluidos. Para su nuevo mandato que inicia el próximo 5 de enero de 2027, Lula busca dar continuidad a las políticas sociales y a la estrategia económica de su gobierno. Su propuesta coloca la reducción de la desigualdad, la inversión pública y el fortalecimiento de los servicios públicos entre sus prioridades.
Entre sus objetivos se encuentra aumentar la contribución de los sectores de mayores ingresos y fortalecer la capacidad productiva nacional.
Lula da Silva nació el 27 de octubre de 1945 en Garanhuns, en Pernambuco. Fue el séptimo de ocho hijos de una familia que migró a São Paulo cuando él era niño, en busca de mejores oportunidades económicas.
Durante su infancia trabajó en distintos oficios. A los 14 años comenzó a trabajar formalmente y estudió para convertirse en tornero mecánico en el Servicio Nacional de Aprendizaje Industrial (Senai). Durante su juventud fue cuando derivado de un accidente laboral perdió el dedo meñique de la mano izquierda.
En 2002, durante una entrevista con Jô Soares, Lula relató cómo perdió un dedo:
En 1964, cuando tenía 17 años, trabajaba como operario de torno y se rompió un dispositivo en una prensa, una prensa de transición.
“Una prensa que incluso estaba fabricando esos botones de las cajas fuertes de los bancos ese día”, recordó.
Junto a su compañero que manejaba el equipo, intentó ajustar la máquina.
“Y el aparato se rompió, así que hice un tornillo para poner en la prensa. Y estaba allí poniendo el tornillo, creo que el colega que era el operador de la prensa, ya eran las tres de la mañana, Jô, soltó, creo que soltó el brazo de la prensa, la prensa se cerró. Intenté retirar la mano, pero me atrapó el dedo meñique y me lo aplastó. El médico me vio hasta las 7 de la mañana”, recordó Lula quien por mucho tiempo se avergonzó de esta condición.
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Durante uno de los debates presidenciales Flávio Bolsonaro acusó a Lula de entregar beneficios sociales "con una mano y sacarlos con los nueve dedos", en alusión a una amputación que el mandatario sufrió trabajando como tornero mecánico.
"No voy a permitir que un miliciano me llame nueve dedos", respondió Lula, en referencia a acusaciones contra su rival de vínculos con grupos parapoliciales de Rio.
Bolsonaro le ofreció disculpas pero lo desafió: "¿Tú pedirás disculpas al pueblo brasileño que sufre con la inseguridad?".
El hijo de Jair Bolsonaro le atacó también en el coste de vida, mientras Lula acusó a su rival de buscar cortar el gasto público inspirándose en la "motosierra" del ultraliberal argentino Javier Milei, quien recortó numerosos programas sociales.