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OPINIÓN: Deberíamos dar un Óscar por esto

Hollywood puede catalizar el cambio político y social contando historias con mensajes sociales fuertes que conmuevan a los cinéfilos.
Mensaje social
Mensaje social Quienes sintonizaron la ceremonia para ver lo que Hollywood tenía que decir sobre cuestiones sociales y políticas, quedaron más que satisfechos. (Foto: KEVIN WINTER/AFP)

Nota del editor: Kara Alaimo es profesora asistente de Relaciones Públicas en la Universidad Hofstra en Estados Unidos; escribió el libro Pitch, Tweet, or Engage on the Street: How to Practice Global Public Relations and Strategic Communication. Fue portavoz de asuntos internacionales del Departamento del Tesoro de Estados Unidos en la presidencia de Obama. Síguela en Twitter como @karaalaimo . Las opiniones expresadas en esta columna son exclusivas de su autora.

(CNN) — La ceremonia de los Óscar del domingo 4 de marzo comenzó cuando Jimmy Kimmel les dio permiso a los ganadores de hacer declaraciones sociales y políticas en sus discursos de aceptación.

"Tienen la oportunidad y la plataforma para recordarles a millones de personas qué cosas importan, como la igualdad de derechos y el trato equitativo", dijo. "Si quieren exhortar a los demás a unirse a los maravillosos estudiantes de Parkland en su marcha del día 24, háganlo", dijo, refiriéndose a los estudiantes que exigen mayor control de armas tras una masacre en su escuela, en Florida.

De hecho, Kimmel dijo en broma: "Si estás nominado y no haces historia esta noche, debería darte vergüenza".

Algunos ganadores y presentadores siguieron el consejo de Kimmel en una noche en la que abundó la política : quienes sintonizaron la ceremonia para ver lo que Hollywood tenía que decir sobre cuestiones sociales y políticas como el movimiento #MeToo, la inmigración, las armas y la identidad sexual, quedaron más que satisfechos. Que la gente esté interesada en saber lo que el mundo del cine tiene que decir sobre estas cosas debería ser indicio de apertura.

De hecho, si alguna vez hubo un año que exigiera que se creara una nueva categoría de premios —mejor mensaje social—, fue este. Es hora de que Hollywood rompa el molde y reconozca totalmente que el poder que tiene para provocar un cambio social trasciende a los discursos de la ceremonia de premiación. Que sea oficial, fomenten la producción de películas que acicateen la consciencia social… y denles una estatuilla.

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Parece que los cineastas y los actores están bien dispuestos a hacerlo. En la ceremonia de premiación, las actrices y presentadoras Lupita Nyong'O y Kumail Nanjiani hablaron de que son soñadoras, referencia evidente a los inmigrantes del Programa de Acción Diferida para los Llegados durante la Infancia. La directora nominada, Greta Gerwig, nos recordó que es necesario entender los hechos.

Al aceptar su premio a la mejor película animada, Lee Unkrich, director de Coco, subrayó que "la gente marginada merece sentir que pertenece. La representación importa". En su discurso de aceptación del premio a la mejor actriz, Frances McDormand pidió al sector que financie proyectos de mujeres y que en los contratos de los actores se incluya una cláusula con la que se exija la diversidad en el equipo de producción y en el elenco.

En una actuación que abordó directamente la tensión política del momento, el rapero Common atacó a la Asociación Nacional del Rifle (NRA por sus siglas en inglés) y a Donald Trump. "Díganle a la NRA que están estorbándole a Dios", rapeó. "Estos días bailamos entre el amor y el odio. Un presidente que eligió el odio no controla nuestro destino". Cantó, junto con Andra Day, la canción nominada al Óscar Stand Up for Something (de la cinta Marshall, un drama sobre Thurgood Marshall, el primer ministro afroestadounidense de la Suprema Corte de Estados Unidos).

Muchos de los nominados de este año contaron historias con mensajes sociales fuertes que conmovieron a los cinéfilos. Las horas más oscuras (Darkest Hour) trata sobre defender lo moral aunque contravenga al sentido común. Tres anuncios por un crimen (Three Billboards Outside Ebbing, Missouri) trata sobre la justicia para las víctimas del delito. Llámame por tu nombre (Call Me By Your Name) trata sobre el miedo a que te juzguen por tu identidad sexual. Huye (Get Out) trata de racismo. Lady Bird trata sobre el intento de trascender tu clase social. The Post toca el tema de exponer la verdad. Icarus trata sobre la importancia de decir la verdad. La forma del agua (The Shape of Water) habla de la inhumanidad que se percibe en la gente que no sigue las reglas establecidas.

nullCuando Guillermo del Toro aceptó su premio a mejor director por esta cinta, argumentó que "lo más grandioso que hacen nuestro arte y nuestra industria es borrar las diferencias… cuando el mundo nos pide que las profundicemos".

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Y es cierto, nada causa más compasión en la gente que "la víctima identificada, con rostro y nombre", de acuerdo con Paul Slovic, psicólogo de la Universidad de Oregon, Estados Unidos. En un estudio se determinó que cuando la gente escucha la historia de Rokia, una niña maliense de siete años, "desesperadamente pobre" y en riesgo de morir de hambre, la gente está dispuesta a donar más dinero que cuando le hablan simplemente de estadísticas sobre el hambre en África.

Hollywood puede catalizar el cambio político y social contando historias como estas. En la ceremonia del domingo, Ashley Judd, Annabella Sciorra y Salma Hayek (todas acusaron a Harvey Weinstein de abuso sexual, cosa que él niega) presentaron un montaje poderoso de clips de películas y de estrellas del sector abordando los temas que surgieron en las películas.

Es hora de que la Academia oficialice la función de la industria cinematográfica. La nueva categoría de Óscar al mejor mensaje social serviría para eso. Obligaría a los cineastas a pensar más a fondo en cómo influir efectivamente en los debates sociales y políticos. También daría auténtico peso a los pronunciamientos políticos que se hacen en la ceremonia.

Actualmente, los Óscar son la recompensa a la excelencia en el arte. Sin embargo, los hombres y mujeres más laudables del cine ofrecen sus talentos al servicio de una causa mayor: llegar al corazón y a la mente de su público. Necesitamos más películas que puedan hacer la diferencia.

Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

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