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OPINIÓN: ¿Por qué Amazon nunca podrá reemplazar a las bibliotecas?

Las bibliotecas son un espacio de relajación en el que puedes sentarte a leer, a jugar y a aprender, además de acceder a información, opina Rachel Kramer Bussel.
vie 24 agosto 2018 11:00 AM
Biblioteca vs. libros digitales
Lugares Las bibliotecas son un espacio de relajación en el que puedes sentarte a leer, a jugar y a aprender, además de acceder a información. No pretenden venderte nada, sino que quieren enriquecer tu mente, señala Rachel Kramer.

Nota del editor: Rachel Kramer Bussel es escritora independiente especialista en sexo, citas, libros y cultura pop. Es editora de la antología Best Women's Erotica of the Year e imparte talleres de escritura erótica en todo el mundo. Síguela en Twitter como @raquelita . Las opiniones en esta columna pertenecen exclusivamente a la autora.

(CNN) — El sábado 21 de julio, Panos Mourdokoutas, colaborador de la revista Forbes y director del Departamento de Economía de LIU Post, publicó un ensayo en el que propuso la idea ridícula de que las tiendas Amazon deberían reemplazar a las bibliotecas . Pronto se volvió viral y desató un torbellino en las redes sociales. El artículo ya se desactivó , pero cualquier persona a la que le interese la educación, los libros, el aprendizaje y su comunidad debería sentirse horrorizada con esta sugerencia.

Insinuar que Amazon (o cualquiera otra empresa) puede reemplazar el conocimiento rico que las bibliotecas locales ofrecen a sus usuarios es un insulto. Minimizar y pasar por alto la función significativa de las bibliotecas públicas —históricamente y en la actualidad— en el combate a la desigualdad y la promoción de la democracia es simplemente ignorante.

Las bibliotecas son uno de los espacios cívicos abiertos al público que quedan. Ofrecen servicios gratuitos esenciales y son bodegas de información. Además de permitir a los usuarios que consulten libros impresos (incluidos los de letra grande o libros descontinuados), audiolibros, libros electrónicos, películas y música sin costo, las bibliotecas ofrecen acceso gratuito a internet, centros profesionales y programas comunitarios. Además, permiten que organizaciones y dependencias no lucrativas usen sus instalaciones como salas de juntas.

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En muchas comunidades, los bibliotecarios son los primeros que ayudan a quienes de otra forma se perderían en las grietas. En una época en la que los estadounidenses desfavorecidos caen aún más en la pobreza y crece la brecha de la riqueza en Estados Unidos, las bibliotecas públicas siguen siendo uno de los lugares en los que las personas vulnerables pueden entrar en contacto con los recursos que necesitan para mejorar su vida.

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Insinuar que Amazon o cualquiera otra entidad comercial deberían reemplazar a las bibliotecas, cuyo personal tiene estudios en Biblioteconomía y están capacitados para asistir a los usuarios, no tiene sentido en una sociedad a la que le importa el conocimiento. Cuando Mourdoukoutas insinúa que las bibliotecas "ya no tienen el mismo valor que antes" porque existen sitios como Starbucks, fundamentalmente está confundiendo la función de una biblioteca en la sociedad.

Estos sitios no compiten por la atención ni por el tiempo de la gente; estoy segura de que hasta un niño pequeño sabe que vas a una cafetería cuando quieres comer algo, beber algo o reunirte con alguien, mientras que una librería es el lugar al que vas si quieres conseguir libros, películas o juegos. Ni siquiera estas nociones son absolutas porque algunas bibliotecas tienen servicio de cafetería y algunas personas usan ambos sitios para obtener su dosis de cafeína y trabajar.

El escritor también afirma que a causa de la tecnología digital, "los libros físicos se han vuelto artículos de colección". Si así fuera, ¿por qué la sección de reservación de libros de la biblioteca de mi comunidad está llena cada vez que voy? El que Mourdoukoutas no lea libros impresos ni visite la biblioteca de su comunidad no significa que no haya quien lo haga; de hecho, la venta de libros impresos aumentó en 2017 , así que lo único que se lograría cerrando las bibliotecas es dejar los libros al alcance de quienes tienen ingresos de sobra.

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Parece que el argumento principal de Mourdoukoutas es que reducir las bibliotecas ahorraría dinero a los contribuyentes; citó su propia cuenta de 495 dólares en impuestos en Twitter . Esta forma de pensar coincide con la apuesta del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por reducir el presupuesto de las bibliotecas en el presupuesto de egresos de 2019. Esta postura miope sobre el valor de las bibliotecas privilegia a los ricos y elimina las grandes contribuciones del personal capacitado de las bibliotecas, particularmente para los niños, los adultos mayores y las personas que buscan empleo.

Las bibliotecas son un espacio de relajación en el que puedes sentarte a leer, a jugar y a aprender, además de acceder a información. No pretenden venderte nada, sino que quieren enriquecer tu mente. Al hacerlo, ayudan a enriquecer a nuestra sociedad en conjunto.

A lo largo de la historia, muchas bibliotecas han sido espacio de empoderamiento para inmigrantes , mujeres y personas de color. Hace poco, Carla Hayden, que hoy es la directora de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, mantuvo abierta una sucursal de la Biblioteca Gratuita Enoch Pratt de Baltimore durante las protestas por la muerte de Freddie Gray. Como dijo Hayden a la revista American Libraries en 2015 , "la biblioteca es el ancla de la comunidad. Es el corazón de la comunidad en los tiempos buenos y en los malos".

Si nos importa la educación de los niños lo suficiente como para financiar escuelas, también debería importarnos financiar las bibliotecas. Deberíamos valorar la importancia de ofrecer acceso a internet a quienes no pueden pagarlo, de promover la lectura y el entretenimiento para los niños y de ofrecer otros programas y servicios vitales.

Esta época es particularmente difícil para las bibliotecas en lo que concierne a ayudar a los niños a combatir el "rezago de verano": los niños que no van al día con sus lecturas se atrasan respecto a sus compañeros. Según la Asociación Estadounidense de Bibliotecas (ALA, por sus siglas en inglés), el 95% de las bibliotecas ofrece programas de lectura de verano para que el conocimiento de los niños se mantenga al día y estén preparados cuando regresen a clases.

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No se trata del viejo y aburrido intento de "promover la lectura". En Bristol, Virginia, los niños van a excursión a las cavernas y las minas del lugar como parte de su Programa de Lectura de Verano . El bibliotecario encargado de los niños pudo notar el impacto de esos viajes cuando todos los libros sobre gemas y minerales salieron en préstamo más o menos al mismo tiempo.

Otra de las formas en las que han entrado en contacto con los niños fue llevando 100 tambores yembe a la biblioteca y con una presentación con serpientes y otros reptiles. Aunque Amazon sea la "tienda más grande del mundo", no veo razón por la que sus tiendas de libros querrían ofrecer esta clase de programas.

Las bibliotecas también ofrecen recursos esenciales a sus usuarios, ya sean talleres de tecnología , de formación profesional o de redacción de currículums , lo que les ayuda a ser miembros productivos de la sociedad. Los niños pueden practicar la lectura con perros , asistir a un evento de creación de diarios o a un club de anime… estas son solo algunas de las miles de actividades que hay en todo el país.

Las bibliotecas tampoco esperan a que los usuarios vengan a ellas: ofrecen servicios a personas que no pueden ir a la biblioteca, tales como los adultos mayores. El bibliotecario del Programa de Enlace de la Biblioteca de Westerville, Ohio , va a los centros de retiro de adultos mayores para organizar capacitaciones o jugar juegos interactivos. No son servicios que un algoritmo pueda generar o ejecutar porque no se centran en los datos de ventas, sino en las necesidades humanas.

Amanda Winkler, empleada de una librería rural a las afueras de Lincoln, Nebraska, me contó que muchos de los usuarios de su biblioteca tienen necesidades "que no satisfacen los servicios que brindan empresas como Amazon. Anteriormente hemos ofrecido una amplia gama de clases para adultos, ya sea de uso de tecnología y yoga, hasta cocina y Lenguaje Estadounidense de Señas. Siempre han sido gratuitas y abiertas a cualquier persona que quiera asistir".

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Winkler también señaló que las colecciones de la biblioteca incluyen archivos históricos locales y estatales, telescopios, microscopios, dispositivos móviles, utensilios de cocina y herramientas que pueden tomarse en préstamo; incluso tienen espacios creativos con máquinas de coser e impresoras.

En respuesta a Mourdoukoutas, EveryLibrary abundó en los demás servicios que ofrecen las bibliotecas: "Los veteranos de guerra que regresan del extranjero pueden asistir a programas que les ayudan a obtener acceso a servicios esenciales. Los pequeños empresarios pueden acceder a bases de datos comerciales globales como Gale Business Insights y usar las bases de datos de ReferenceUSA y AtoZ para encontrar información nueva".

No olvidemos la privacidad de la información. Como cliente, no me molesta que Amazon me ofrezca otros artículos que cree que podrían interesarme. Les compro a sabiendas de que mis datos de ventas pueden usarse para ofrecerme otras mercancías. Sin embargo, las bibliotecas de Estados Unidos se apegan a un estándar más estricto. Según la ALA , "las bibliotecas, los bibliotecarios y los empleados de las bibliotecas tienen la obligación ética, manifiesta en el Código de Ética de la ALA , de preservar el derecho de los usuarios a la privacidad y de impedir el uso o la revelación no autorizados de la información personal de los usuarios o de la información relacionada con el uso que hagan de los recursos de la biblioteca".

Esta es una razón más, entre muchas, para rechazar esta idea absurda del Sr. Mourdoukoutas.

Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

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