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El sector de la vivienda está en una espiral negativa

Si no hay un cambio de políticas públicas en las que se combata la corrupción (…) difícilmente vamos a ver una recuperación en el sector inmobiliario en general, asegura Fernando Soto-Hay.
mar 18 mayo 2021 11:58 PM

(Expansión) - Mientras escribo este texto se está acelerando una espiral negativa en la construcción de vivienda nueva como nunca antes habíamos visto en la historia de México y eso se debe a la convergencia de diversos factores con un impacto devastador en el sector de la vivienda en general, lo cual, en definitiva, pudo haberse evitado.

Datos de la consultora inmobiliaria Softec indican que en 2008 hubo 4,000 nuevos proyectos de inversión en vivienda; en 2017 la cifra fue de 1,800; en el 2020 solo hubo 1,000; y este año, el número podría llegar en el mejor de los casos a 600. Por otra parte, en 2020 se vendieron únicamente 230,000 casas nuevas. Este año se podrán vender 135,000 viviendas en el escenario más positivo.

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Recordemos que en nuestro país hay una demanda neta de un millón de viviendas por año, en 2020 se construyeron muy pocas, en años pasados tampoco se construyeron las suficientes para abastecer ese mercado real y nada parece indicar que ese rezago no seguirá creciendo de forma significativa en el futuro.

¿Qué está sucediendo de fondo? La mayoría de los desarrolladores de vivienda son inversionistas de empresas pequeñas y medianas que dependen necesariamente de dos factores:

1. Accesibilidad al crédito puente que hoy la banca tiene relativamente disponible, pero con restricciones importantes debido a la incertidumbre que vive el país a causa del decrecimiento económico generado por las políticas públicas del presidente López Obrador y, por supuesto, por la pandemia de COVID-19; y

2. Los desarrolladores también dependen de mecanismos que faciliten la salida de la vivienda, es decir, mecanismos para el comprador final que usa capital propio o crédito hipotecario.

Si bien el año pasado se vendieron 230,000 viviendas, en realidad se debieron construir y vender un millón para satisfacer la demanda. No obstante, estamos en un punto coyuntural donde, por un lado, los desarrolladores no quieren arriesgar su capital y asumir deuda porque no tienen certeza de la salida de sus proyectos. Por otra parte, el ambiente de inseguridad y violencia que azota diversas entidades del país complica todavía más las cosas.

Tenemos un problema muy grave que fue recientemente corroborado por datos del Índice de Estado de Derecho en México 2020-2021 publicado por el World Justice Project®️, el cual reveló que la CDMX es la entidad más corrupta de México. El índice mide el grado de adhesión al Estado de Derecho de las 32 entidades federativas en el país y toma en cuenta factores como límites al poder gubernamental, gobierno abierto, derechos fundamentales, cumplimiento regulatorio, justicia civil y penal.

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Tendencias que replantean la vivienda en CDMX tras el confinamiento

Dicho nivel de inseguridad sumado a la incertidumbre que ha generado al Estado de Derecho la actual administración con decisiones aberrantes y políticas públicas irresponsables, además de la crisis económica agravada por la pandemia, ha dado lugar a siete trimestres consecutivos en decrecimiento en el sector, de acuerdo con cifras del INEGI. Todo ello ocasiona que sea virtualmente imposible la materialización de inversiones inmobiliarias a los niveles requeridos por el mercado.

Desde mi perspectiva, si no hay un cambio de políticas públicas en las que se combata la corrupción, se dé certidumbre jurídica al inversionista y eso permita ver un crecimiento en la economía mexicana que se refleje en el ingreso de los ciudadanos, difícilmente vamos a ver una recuperación en el sector inmobiliario en general y, desde luego, de la vivienda en particular.

Decisiones clave de la administración actual están generando una escasez de vivienda, escasez en una industria que aporta el equivalente al 6% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional y genera cerca de 2.5 millones de empleos directos y varios más indirectos.

Se trata de un sector que impacta a una cantidad importantísima de industrias tan diversas como el cemento, el acero y hasta de la tela de las sábanas para las camas de millones de hogares mexicanos.

La falta de visión, apoyo y un entorno de corrupción e ineptitud brutal impiden que las inversiones se materialicen y eso ha ocasionado un auténtico efecto dominó que se pudo haber evitado con políticas públicas responsables que respeten el Estado de Derecho e inviertan en la recuperación de la economía del país, como lo hicieron prácticamente todos los países del mundo ante la emergencia sanitaria.

Nota del editor: Fernando Soto-Hay es fundador y director general de Tu Hipoteca Fácil y cofundador de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad. Síguelo en Twitter o contáctalo al correo fernando@tuhipotecafacil.com . Las opiniones expresadas en esta columna pertenecen exclusivamente al autor.

Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

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