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¿Cómo afecta al bolsillo de un mexicano la guerra entre Ucrania y Rusia?

Tanto el crudo como el gas natural han incrementado de precio a raíz del conflicto bélico, esto a su vez se traduce en mayores precios de la gasolina, apunta Alejandra Vargas.
mar 29 marzo 2022 07:01 AM

(Expansión) - Es común pensar que la guerra actual entre Ucrania y Rusia no nos afecta a los mexicanos, porque geográficamente nuestro país se encuentra lejos. La realidad es que su impacto no es nulo. La guerra ha generado un impacto social y económico, y sí, tu bolsillo podría resentirlo en los próximos días.

Aludiendo a distintos artículos que he leído en los últimos días, muchos de ellos coinciden en que derivado de la globalización y la conexión que existe entre un país y otro, hoy en día las guerras terminan teniendo impactos a nivel global. Por lo anterior, a pesar de que México no cuenta con un vasto comercio con Rusia o Ucrania, podría verse impactado por el incremento en el costo de energéticos como el petróleo, el cual ha aumentado 24.11% a raíz del conflicto bélico.

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Así mismo las cadenas de distribución se verían perjudicadas y algunas rutas comerciales podrían quedar deshabilitadas. Cabe mencionar que metales y commodities tales como el aluminio, cobre, trigo, maíz entre otros, también presentarían impactos. Lo anterior suena un poco preocupante, pero ¿sabes cómo te podría afectar a ti como mexicano o qué tanto le podría pegar a tu bolsillo?

Para empezar, tengamos presente los últimos dos años complicados derivado de la pandemia, en donde varias industrias aún no alcanzan números prepandemia, ya que se encuentran perjudicadas por altos precios de materias primas e inflación.

¿Y qué hace la inflación a nuestro bolsillo? La inflación provoca que pierda poder adquisitivo; pongamos un ejemplo, si antes ibas al mercado con 100 pesos y te alcanzaba para comprar un kilo de manzanas y tres piezas de pollo, dependiendo de cuánto haya incrementado la inflación, ahora solo te alcanzaría para medio kilo de manzanas y dos piezas de pollo.

El incremento en la inflación ya estaba contemplado, pero en consecuencia del conflicto bélico y las medidas que Estados Unidos y Europa han tenido que implementar para combatir comercialmente a Rusia podría complicar que la inflación baje.

Como lo he mencionado, tanto el crudo como el gas natural han incrementado de precio a raíz del conflicto bélico, esto a su vez se traduce en mayores precios de la gasolina, la cual aunque no cuentes con auto terminará por mermar tu sueldo, ya que todos los productos que consumes en el super o mercado como frutas, verduras, cereales, entre otros, necesitan ser transportados en vehículos para llegar hasta el lugar de adquisición, por lo que al incrementar el costo de estos energéticos podríamos ver en el corto plazo incremento en los precios de la canasta básica.

De igual forma, las plantas productoras utilizan ciertos energéticos para poder llevar a cabo su producción. Así mismo, se importan algunas materias primas de diferentes lugares del mundo, tal es el caso de Europa, estos productos pueden sufrir mayores impactos. Los incrementos mencionados, de primera instancia estarían mermando márgenes, pero las compañías, con el fin de darse un respiro, podrían incrementar precios al consumidor final.

Desde mi punto de vista, los servicios tampoco se quedarán atrás, por lo que desgraciadamente acudir a conciertos, eventos deportivos, vacaciones, etc., podría resultar aún más, un lujo. Este tipo de entretenimiento también se vería afectado por el incremento en inflación, costos de transporte entre otros.

 

Aunque estoy de acuerdo en que el impacto iba a ser inminente para la diversión, tampoco es justo que quieran hacer su agosto, tal como lo vimos en los miles de memes respecto a los costos carísimos de los boletos de Bad Bunny o Justin Bieber.

Considero que, aunque son incrementos que a simple vista no se notan, terminan siendo como conocemos coloquialmente: “gastos hormiga”, ya que de poco en poco van mermando tu capacidad de compra, así como la posibilidad de ahorro, ya que al encarecerse los productos que generalmente compramos las familias mexicanas, se replantean sus hábitos de consumo, priorizando aquellos gastos fundamentales.

La crisis parece no terminar pronto y, ya sea por COVID-19 o por los impactos indirectos por el conflicto bélico, provoca que la recuperación de las economías se dé a un menor ritmo al planeado. En esta ocasión, la recomendación que puedo darles sería tener cuidado con nuestros gastos, de ser posible hacer un ahorro para eventualidades y tener cuidado con endeudarse y fijarse bien en si la tasa en los créditos es fija o variable, aunque no evitará que las situaciones externas a nosotros no afecten nuestro bolsillo, por lo menos no nos tomará por sorpresa.

Nota del editor: Alejandra Vargas es analista bursátil en Grupo Financiero BX+, financiera y un poco contadora, practica patinaje sobre hielo, yoga y le gusta leer libros de varios temas. Síguela en LinkedIn . Las opiniones publicadas en esta columna pertenecen exclusivamente a la autora.

Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

 
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