De acuerdo con el Reporte de Mercado Laboral de TI Latam de Hireline, en 2022 hubo 40% más ofertas de trabajo para talento de tecnología comparado con el año anterior. En otras palabras, sigue habiendo mucho trabajo para los especialistas tech. Desde mi perspectiva –y con base en un análisis de las empresas que publican esa amplia oferta de empleos en esta plataforma de reclutamiento especializada–, el sector tecnológico sigue en crecimiento, si acaso solo un poco más lento que antes de la pandemia y sus grandes efectos colaterales, y ese crecimiento ha sido impulsado sobre todo por las industrias tecnológicas “tradicionales”, como de retail, manufactura y la banca.
Si bien muchas compañías han optado por los despidos masivos como medida ante el entorno económico, cabe destacar que otras están replanteando sus estrategias a la par de esos recortes y ya tienen planes de recontratar a un número similar de colaboradores e incluso más cuando el mercado se recupere, pero lo interesante es que esas organizaciones van a reclutar a estos ingenieros en países de Latinoamérica.
En mi opinión, en un futuro cercano veremos un repunte en las ofertas de trabajo para perfiles especializados en tecnología y la contratación vendrá de empresas estadounidenses que han comprobado que los ingenieros de Chile, Argentina, México y Colombia tienen el mismo nivel que sus contrapartes en California, pero a un costo de nómina menor.
¿Cuánto porcentaje menos? Consideremos que, según datos de U.S. News and World Report, un desarrollador de software en ese país tiene ingresos aproximados de 120,730 dólares anuales, es decir, 10,000 dólares al mes. Mientras tanto, un desarrollador con tres años de experiencia e inglés en México gana 3,000 o 4,000 dólares mensuales, en un empleo que considerará muy bien remunerado. Hablamos de ahorros millonarios para las empresas extranjeras que comenzarán a contratar ingenieros tan competentes como los de sus propios países. El nearshoring de talento resultará muy conveniente para las compañías con grandes plantillas.
Hace poco hablé con una empresa de gran envergadura en Estados Unidos que acababa de liquidar a 100 trabajadores, sin embargo, ya tenía trazado un plan para contratar a 300 nuevos colaboradores ubicados en Latinoamérica. En una charla reciente con otro ejecutivo estadounidense también, este me decía que su empresa había ahorrado millones al mudar sus oficinas a México y sí, sus ingenieros son mexicanos.