6. Hansel es un animalito muy agradecido y empático. Cuando regresamos a casa, tras pasar los primeros meses de la pandemia fuera, nos vino a visitar y se quedó en casa una noche. Luego continuó su camino, como cada día, viviendo una nueva aventura. ¿Cuántos de nosotros nos damos el tiempo de llamar o visitar a alguna amistad para saber cómo se encuentra?
7. Nuestro amigo ha aprendido a aceptar situaciones de la vida con las que poco se puede hacer. Desde luego que las visitas al médico veterinario no le gustan, simplemente las acepta y vive con ellas. ¿Cuántos de nosotros nos desgastamos con situaciones que están fuera de nuestro control en vez de aceptarlas como parte de la vida?
8. Hansel tiene un temperamento que le ha permito ganarse el cariño de sus vecinos humanos y el respeto de otros felinos. Es afable y pacífico. ¿Qué tanto la vorágine cotidiana nos absorbe y nos impide buscar nuevas amistades y acrecentar el acercamiento con las que ya tenemos?
9. Nuestro socio gatuno toma decisiones y acepta vivir con sus consecuencias, como cuando quiso salir de casa en medio del frío y la lluvia… algo tuvo que aprender. ¿Qué tan buenos somos tomando decisiones y aceptando las consecuencias? ¿No será que, en ocasiones, le damos vueltas y vueltas a un asunto sin atrevernos a decidir?
10. Hansel nos da un mensaje importante para nuestro vivir diario. Él vive el presente, el pasado ya quedó atrás, sólo podemos rescatar experiencias y aprendizaje. Debemos adaptarnos y crear un futuro confiando que esteremos bien. ¿De qué nos perdemos cuando estamos apegados al pasado u obsesionados por el futuro? Sin decir que no debamos planear y crear un futuro promisorio; ¿qué tanto disfrutamos el momento presente?
Estimados lectores, quien ha escrito estas reflexiones siempre trata de aprender y compartir experiencias de distintas fuentes. El gato que llegó por mera casualidad (o quizá no fue tan “mera”) me ha permitido compartir estos mensajes de liderazgo. Desconozco si Hansel lo ha hecho a propósito, pero lo que sí puedo afirmar es que mi familia, los vecinos y yo hemos aprendido de él y, espero siga dejando huella en nosotros. Gracias, Hansel Gregorio Constantino.
__________________
Nota del editor: Daniel Maranto Vargas es Director de la sede Monterrey de EGADE Business School y profesor del Departamento Académico de Estrategia y Liderazgo. Escríbele a dmaranto@tec.mx . Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor.
Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión