Este enfoque ha tomado fuerza debido a los beneficios que reporta en el clima laboral, la reputación corporativa, el compromiso, el desempeño y la productividad de los colaboradores; así como en la reducción de la rotación del personal y en el fortalecimiento de la marca empleadora.
Obviamente, los colaboradores también ganan, y mucho. ¿De qué manera? Al acceder a programas que promueven su bienestar dentro y fuera del trabajo, con propuestas cada vez más personalizadas que los ayudan a disfrutar lo que verdaderamente importa. Estos programas abarcan desde aspectos relacionados con la salud física, mental y financiera -con una interacción de la organización más enfocada a los intereses personales-, hasta oportunidades de aprendizaje, entretenimiento, actividades familiares, diversión e incluso compras.
Pero ¿qué entendemos por bienestar laboral? ¿Es realmente posible alcanzarlo? Desde mi perspectiva sí lo es, pero su logro depende del enfoque de cada organización, de cómo se alinea su estrategia de RSC con las necesidades de los colaboradores y los objetivos del negocio.
En este sentido es importante que desde Recursos Humanos analicemos qué necesita la fuerza de trabajo, cuáles son los dolores de la organización y cómo podemos mitigarlos.
Los consultores en Administración de Riesgos y Capital Humano de AON nos dan algunas directrices. Por ejemplo, ¿sabías que, durante el último año, 45% de las grandes empresas en México incrementaron su inversión en estrategias de bienestar, mientras que el 31% mantuvo su presupuesto enfocado en necesidades clave? Además, estas empresas tienen como principales preocupaciones el bienestar integral de sus colaboradores -centrándose en la salud mental, física y emocional-, el agotamiento laboral y el ambiente en el trabajo.
Sin duda, esto nos indica que presenciamos una transformación significativa. Las empresas demuestran una mayor sensibilidad hacia el bienestar de los trabajadores y esta tendencia está respaldada por normas y regulaciones como las NOM 035 y 037, que nos recuerdan la importancia de este aspecto que cada día se vuelve crucial. Por ello, antes de que se convierta en una exigencia hacia la organización, es mejor adelantarnos desde Recursos Humanos implementando programas que se vuelvan relevantes en este aspecto.
Aun cuando cada organización tiene sus particularidades y desafíos, estos datos nos invitan a reflexionar sobre nuestras acciones en términos de RSC para abordar estas necesidades. Es crucial evaluar los resultados de las iniciativas en curso, mantener en el radar aquellos indicadores de impacto internos y externos y revisar áreas de mejora, con el objetivo de asegurar que estamos respondiendo de manera efectiva a las demandas del bienestar de los colaboradores.