Bien, primero debemos entender y aceptar que la clave está en la mente, y que nuestra mente y emociones operan siempre en conjunto. La gran noticia es que TÚ eres capaz de re-programar tu mente; claro, si tomas responsabilidad de tus pensamientos, palabras y acciones para que tu mente trabaje a tu favor y logres vivir esa realidad que tanto deseas. Y créeme, ¡funciona!
Literalmente se trata de darle a nuestra mente un reset, de instalarle un nuevo programa basado en quién queremos convertirnos y en las metas que deseamos lograr; enfocarnos en nuestro lenguaje mental y en nuestros pensamientos, tanto del presente como del futuro.
Considero imprescindible decirle a nuestra psique (mente consciente e inconsciente) que el pasado ya quedó atrás; agradecer las lecciones vividas, utilizar lo que nos funciona y descartar lo que no. Me refiero a vivir con la certeza y seguridad de que todo lo que nos proponemos es posible, ¡todo! Sólo se requiere claridad, determinación, disciplina, constancia y dedicación.
En pocas palabras, hoy compartiré contigo una combinación de técnicas psicológicas y estrategias prácticas. Desde mi experiencia, podemos comenzar con siete sencillos pasos para lograr hackear nuestra mente. Desaprender lo que no nos ha funcionado y re-aprender a manejar nuestros pensamientos.
Aceptación del pasado
Para iniciar, te sugiero reconocer y aceptar los eventos del pasado, no negarlos. Y ojo, no significa ‘resignarse’, sino entender que el pasado ya ocurrió y no puede cambiarse. La aceptación es el punto de partida para liberarnos de su peso. Utiliza los eventos negativos del pasado como maestros, y aprende de esas experiencias, para que evites repetirlas en el presente o futuro.
Lenguaje cognitivo
Podemos re-programar nuestra mente al cambiar la narrativa que nos contamos día a día. Para esto, es de suma importancia cuidar nuestro lenguaje: qué pensamos, qué decimos, qué pensamos y no decimos, ¿cómo son nuestras expresiones no verbales? Al observar nuestro lenguaje detenida y conscientemente, nos será evidente aquello que debemos re-programar y reajustar, en un sentido constructivo.
Visualización positiva y meditación
¡La visualización es la herramienta más poderosa que tenemos! La mente no puede diferenciar algo que imaginas y piensas vívidamente, de la realidad. Imagina en grande y a detalle, cómo te gustaría sentirte y cómo te sentirás al lograr aquello que te has planteado. ¿Qué estás haciendo? ¿Qué debes hacer o qué dejarás de hacer para lograrlo? Si lo puedes imaginar y pensar, lo puedes construir y crear.
Fija objetivos
Si aún no tienes metas, objetivos o propósitos, ¡es momento de definirlos! Si no, ¿cuándo? Establece tus metas de manera específica y alcanzable (realista). Divide tus objetivos en pequeños pasos y celebra cada avance, por mínimo que sea. Ese es el camino del éxito.