Es posible que estos síntomas le resten vigor a la agenda laboral que, en cualquier caso, ha empezado a marcar el rumbo con la presentación de la iniciativa presidencial de reforma a la Ley Federal del Trabajo en materia de plataformas digitales.
Al parecer las reformas laborales tanto del Congreso de la Unión como de la presidenta serán las constantes de los cambios en la agenda del gobierno; de dichas reformas destacan, además de la relativa a plataformas digitales, la que duplicará el aguinaldo y la que reducirá la jornada de 48 a 40 horas semanales.
Estas reformas siempre seductoras para el gobierno ya que ganan natural simpatía con una porción importante del electorado (la Población Económicamente Activa es de casi 60 millones de personas) tienen el atractivo de no generar costo para el gobierno, sino sólo para los empleadores, ello es especialmente sabido por el Congreso cuya mayoría la detenta el mismo partido que la presidenta y que en 25 días ha presentado ya catorce iniciativas.
El incremento sostenido del salario mínimo, otra de las banderas enarboladas por la presidenta desde la campaña, será claramente otra de las políticas en materia laboral, en continuidad con los incrementos notables que, desde finales del sexenio de Enrique Peña Nieto han venido ocurriendo.
Aunque el sector empresarial se ha dolido de los incrementos, es verdad que el salario mínimo aún tiene cancha para subir ya que los 248 pesos diarios de este 2024 tienen el mismo poder adquisitivo de 1971.